Viernes 6 de julio

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Amós 8, 4-6. 9-12

 

Escuchad esto, los que pisoteáis al pobre y elimináis a los humildes del país, diciendo: «¿Cuándo pasará la luna nueva, para vender el grano, y el sábado, para abrir los sacos de cereal -reduciendo el peso y aumentando el precio, y modificando las balanzas con engaño- para comprar al indigente por plata y al pobre por un par de sandalias, para vender hasta el salvado del grano?».

Aquel día -oráculo del Señor Dios- haré que el sol se oculte a mediodía, y oscureceré la tierra en pleno día.

Transformaré vuestras fiestas en duelo, y todas vuestras canciones en elegía. Pondré arpillera sobre toda espalda y dejaré rapada toda cabeza.

Será como el duelo por un hijo único, y el final como un día de amargura.

Vienen días -oráculo del Señor Dios- en que enviaré hambre al país: no hambre de pan, ni sed de agua, sino de escuchar las palabras del Señor.

Andarán errantes de mar a mar y de septentrión a oriente deambularán buscando la palabra del Señor, pero no la encontrarán.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 118, 2. 10. 20. 30. 40. 131

 

R/. No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.

 

Dichoso el que, guardando sus

preceptos, lo busca de todo corazón. R/.

Te busco de todo corazón,

no consientas que me desvíe de tus mandamientos. R/.

Mi alma se consume,

deseando continuamente tus mandamientos. R/.

Escogí el camino verdadero,

deseé tus mandamientos. R/.

Mira cómo ansío tus mandatos:

dame vida con tu justicia. R/.

Abro la boca y respiro,

ansiando tus mandamientos. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 9, 9-13

 

En aquel tiempo, al pasar vio Jesús a un hombre llamado Mateo sentado al mostrador de los impuestos, y le dijo: «Sígueme». Él se levantó y lo siguió.

Y estando en la casa, sentado a la mesa, muchos publicanos y pecadores, que habían acudido, se sentaban con Jesús y sus discípulos.

Los fariseos, al verlo, preguntaron a los discípulos: «¿Cómo es que vuestro maestro come con publicanos y pecadores?».

Jesús lo oyó y dijo: «No tienen necesidad de médico los sanos, sino los enfermos. Andad, aprended lo que significa “Misericordia quiero y no sacrificio”: que no he venido a llamar a justos sino a pecadores».  

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.