Desde el Horeb somos contemplativos-misioneros, somos el corazón de nuestra comunidad, desde donde bombeamos toda la fuerza y vida hacia los distintos miembros que conforman el cuerpo.

NUESTRA SANTA PATRONA

Santa Teresita del Niño Jesús

“Para mí la oración es un impulso del corazón, una simple mirada dirigida al cielo, un grito de agradecimiento y de amor, tanto en medio del sufrimiento como en medio de la alegría.  En una palabra es algo grande, algo sobrenatural que me dilata el alma y me une a Jesús.”

Horeb significa monte bendito, el Horeb es el lugar del encuentro de Dios con el hombre en íntimo diálogo de amor.

A través de los Horeb los peregrinos servimos al Señor mediante una vida dedicada a la oración, al trabajo manual y la vida fraterna. La combinación de estos elementos hace posible que la vida dentro del Horeb sea una constante alabanza a Dios.

Desde los Horeb se promueve la Adoración Eucarística, y se atiende a todo aquel que desee ser escuchado, en horarios establecidos para dicho fin mediante la dirección, el coloquio espiritual, la confesión, como también los fines de semana se imparten catequesis eucarísticas, se celebra un cenáculo en compañía de la Santísima Virgen María, y se acoge en la Hospedería a quienes deseen vivir unos días en silencio y oración.

Estas casas se ubican principalmente en el corazón de las ciudades, ya que son verdaderos oasis de paz en medio del desierto del mundo; son también “faros de luz” que iluminan dándonos vida a través de sus sacrificios, oraciones y su entrega pobre, gratuita y alegre.