“Permaneced en mí” (Jn 15, 1-8).

Esta es la invitación que no puedes rechazar si quieres alcanzar la felicidad eterna.

¡Atrévete a descubrir aquello que no te deja permanecer en el Señor y haz un cambio en tu vida!

Escúchalo aquí, con los Peregrinos de la Eucaristía, en Alimento de Vida.