MEDITACIÓN DEL DÍA

JULIO 25

Quizá en ocasiones nos suceda como al apóstol Santiago, y pasemos por momentos difíciles, en los que el desánimo, la tristeza, la incomprensión, y otras tantas realidades vengan a asolar nuestras almas, hasta el punto de hacernos flaquear en el camino de la fe. Sin embargo, este santo apóstol nos da la clave para estos momentos, la cual podemos definir con una frase de san Bernardo:

«MIRA LA ESTRELLA, ¡INVOCA A MARÍA!».

Sí, fue nuestra Santísima Madre quien acudió a consolar a Santiago en las luchas y sufrimientos que experimentaba en el cumplimiento de su misión, y es Ella, quien levanta nuestra mirada a Dios, cuando todo nos invita a poner los ojos en nosotros mismos o mirar atrás, quitando entonces la mano del arado… la vida consagrada, el matrimonio, el ministerio sacerdotal…

«En los peligros, en las angustias, en las dudas, piensa en María, invoca a María» ―añade san Bernardo―

Dile hoy por medio del Apóstol Santiago: «Sé, Madre querida, el Pilar de mi vida, enséñame a amar». María,te llevará a Jesús vivo, real y presente en la Sagrada Eucaristía; y en su Voluntad encontrarás la paz.