30 de Octubre: Beato Ángel d´Acri (1669-1739)

Ángel nació en Acri, Calabria, el 19 de octubre de 1669, hijo de Francisco Falcone y Diana Enrico. Ingresó al noviciado de los Hermanos Menores Capuchinos de Acri (Cosenza) y en 1691 emitió los votos. Ordenado sacerdote, se consagró a la predicación: simple y ardiente, despojada de retórica y acompañada de milagros; benefició especialmente al pueblo del campo de la Italia meridional. En recuerdo de sus misiones dadas continuamente, solía erigir un Calvario formado por tres cruces. Rogó al Señor que le diera el don de la palabra y le fue concedido. En 1711, el Cardenal Pignatelli invitó al P. Ángel a predicar la cuaresma en la catedral de Nápoles. Desde el miércoles de ceniza la iglesia estaba llena. Mientras predicaba, algunas veces aparecía rodeado de luz celestial. En 1739 fue asignado al convento de Acri, su región natal y seis meses antes de su muerte quedó ciego. Finalmente, el 30 de octubre del mismo año, a la edad de 70 años con los nombres de Jesús y María en sus labios, expiró serenamente.

29 de Octubre: Beata Chiara Luce Badano (1971 – 1990)

Nace en Sassello, Italia, el 29 de octubre de 1971; de carácter generoso, extrovertido y exuberante.

Escucha con atención las parábolas del Evangelio y se prepara para recibir a Jesús en la Eucaristía. A los 9 años descubre el Movimiento de los Focolares, fundado por Chiara Lubich y se adhiere como gen a la espiritualidad de la unidad. No temía mostrar su secreto: amar a Jesús, sin el cual no se puede estar en pie, y nos enseña a reconocerlo y a amarlo en los pequeños y grandes dolores de cada día. Pero no todo fueron buenas noticias. En 1988, faltando dos meses para alcanzar los 17 años de edad, experimenta fuertes dolores de espalda. Se le diagnostica tumor óseo con metástasis. No había cumplido los 18 y ya había perdido la movilidad en sus piernas.

Una mañana, después de una noche difícil, le viene espontáneamente repetir en pequeños intervalos: “ven, Señor Jesús”. A pesar de las dificultades, fue francamente feliz unida al amor de Jesús, siempre presente en sus pensamientos y en sus peticiones. Chiara Luce parte hacia el Cielo el 7 de octubre de 1990. El 25 de septiembre de 2010 fue beatificada. Fueron miles de jóvenes y adultos de todo el mundo los que participaron en la ceremonia.

 

28 de Octubre: Santos Simón y Judas Tadeo, Apóstoles (S.I)

Tadeo quiere decir: “valiente para proclamar su fe” y Simón significa: “Dios ha oído mi súplica”. Ambos formaron parte de los doce apóstoles de Jesús. Presenciaron sus milagros en Galilea y Judea, y oyeron su predicación de la Buena Nueva. Lo vieron muerto y resucitado y recibieron el Espíritu Santo el día de Pentecostés. Santa Brígida cuenta en sus revelaciones, que nuestro Señor le recomendó invocar a san Judas Tadeo para obtener ciertos favores. San Simón fue aserrado por la mitad y, san Judas decapitado con un hacha. La tradición cuenta que se celebra la fiesta el mismo día para los dos, porque iban siempre juntos a proclamar el Evangelio. En la Sagrada Escritura encontramos una Carta de san Judas Tadeo, y su S.S. Emérito Benedicto XVI dijo de estos Apóstoles que «nos ayudan a redescubrir nuevamente y a vivir incansablemente la belleza de la fe cristiana, aprendiendo a dar un testimonio fuerte y al mismo tiempo sereno».

 

27de Octubre: Beato Salvador Mollar Ventura (1896-1936)

Nacido en Manises (España), el 27 de marzo de 1896, Salvador era hijo de Bautista Mollar y María Muñoz, esposos muy pobres pero piadosos. Desde niño se distinguió por su piedad, organizó la Asociación del Rosario en su barrio, formó parte de la Adoración Nocturna y la Conferencia de San Vicente de Paúl y enseñaba el catecismo a los niños. Hizo el noviciado con los Hermanos Menores Franciscanos en 1921 y la Profesión solemne el 25 de enero de 1925. Era alegre, jovial, optimista y ordenado, muy devoto de la Santísima Virgen. Al iniciarse la guerra civil, en 1936, era sacristán en el convento de Benisa. Al dispersarse los religiosos, se refugió primero donde unos bienhechores, y luego, para no comprometerlos, se fue a su familia, donde fue detenido y encarcelado a finales de octubre. Fue torturado y fusilado el 27 del mismo mes en el Picadero de Paterna, y enterrado en Valencia. San Juan Pablo II le beatificó junto con otros 232 mártires también de la guerra civil.

26 de Octubre: San Narciso de Jerusalén, obispo (100-216)

San Narciso tuvo fama de gran taumaturgo, fue elegido obispo cuando tenía 80 años. Eusebio de Cesarea nos dejó el testimonio de cómo la Iglesia de Jerusalén, presidida por san Narciso, así como la de Alejandría, apoyaron al Papa Víctor en la celebración de la Pascua en día Domingo, a diferencia de las iglesias de Asía, que seguían celebrándola como los judíos: el 14 de Nisán. La tradición cuenta uno de los más famosos milagros: Para la vigilia de Pascua, faltó el aceite a los diáconos, apoderándose de todos una gran pesadumbre; Narciso, entonces, mandó a los que preparaban las luces, que sacasen agua y se la trajesen. Rezando con fe, el agua se convirtió en aceite (del que hasta hoy se conserva en dicho templo). Fue calumniado por tres malos cristianos, lo cual provocó que se retirara al desierto y fuera nombrado otro obispo. Dios hizo justicia y dos calumniadores murieron y el tercero confesó su pecado, y tanto lo lloró que se quedó ciego. Vuelto a su diócesis, nombró a San Alejandro como coadjutor de la Sede. Murió a los ciento dieciséis años.

    

25 de Octubre: Beatos mártires Hospitalarios de san Juan de Dios (+ 1936)

Los siete mártires hospitalarios de Colombia murieron el 9 de agosto de 1936 en Barcelona. En 1920 la Orden Hospitalaria de San Juan de Dios vuelve a Colombia (la primera fundación fue en 1595 en Cartagena de Indias) y florecen las vocaciones nativas muy pronto. Algunos de los jóvenes profesos son enviados a España para completar su formación y experiencia hospitalaria. Al intensificarse en España la persecución religiosa de 1936, los superiores deciden, por su seguridad, que estos 7 religiosos colombianos residentes en Ciempozuelos vuelvan a su país. Todo estaba dispuesto, incluso a nivel diplomático, habiéndoles sido otorgado un brazalete indicativo de su nacionalidad. Tomarían el tren la tarde del 7 de agosto hacia Barcelona, desde donde podrían viajar por mar a su tierra. En Barcelona los esperaría el cónsul colombiano, pero, antes de llegar a su destino en la ciudad condal, fueron arrestados y llevados a prisión. El cónsul, al no verles llegar, se interesó por ellos y se enteró de que habían sido apresados. Protestó por el hecho, pero le citaron para el día siguiente, donde encontró únicamente sus cadáveres en el depósito del hospital clínico. El portero del edificio donde se encontraba el Comité Popular y la cárcel testificó el admirable comportamiento de los jóvenes colombianos: Estuvieron rezando y fueron consuelo y estímulo para los otros encarcelados. Los enterraron en una fosa común del cementerio de Montjuic, por lo que no se conservan sus restos. Fueron beatificados por san Juan Pablo II.

24 de Octubre: San Antonio María Claret, obispo y fundador (1807-1870)

Nació en Barcelona el 23 de diciembre de 1807, siendo el quinto de once hijos. Mientras jugaba, estudiaba y crecía, dos amores se gestaban en él: la Eucaristía y la Virgen María. Asistía con atención a la Misa y dejaba momentáneamente el juego para visitar a Jesús en la Iglesia. Pasó toda su adolescencia en el taller textil de su padre. Sintiéndose llamado al sacerdocio, ingresó en el Seminario de Vic, y en 1835 fue ordenado presbítero, celebrando su primera Misa en la parroquia de Sallent, con gran satisfacción y alegría para su familia. En aquel mismo seminario, en 1849, después de una extensa tarea misionera, funda los Misioneros Hijos del Inmaculado Corazón de María (conocidos como Padres Claretianos) y ese mismo año es consagrado Arzobispo de Santiago de Cuba. Su caridad no tenía límites; decidió ir a Roma a inscribirse en “Propaganda Fidei”, con objeto de ir a predicar el Evangelio a tierras de infieles, lo cual motivó sus numerosos viajes. Recibió la gracia el grande de la conservación de las especies sacramentales, y tener siempre día y noche el Sacramento en su pecho. Falleció un 24 de octubre a los 62 años.

23 de Octubre: San Juan de Capistrano, presbítero (1385-1456)

Nació en Capistrano, diócesis de Sulmona (Italia), en 1385. Fue abogado y juez, llegando a ser Gobernador de Perugia. La ciudad fue ocupada por el enemigo y le tomaron prisionero; en este cautiverio reflexionó sobre su vida y decidió entregarse del todo a Dios. En 1416 ingresó en la Orden franciscana en Perugia, tenía 30 años, por lo que el maestro de novicios lo puso a prueba dándole los más humildes oficios. Fue discípulo de san Bernardino de Siena, quien le enseñó teología. Se distinguió como predicador aun siendo diácono y fue ordenado presbítero a los treinta y tres años. Durante cuarenta años fue gran predicador itinerante por Italia y otros países, convenciendo a los cristianos de combatir para defender la fe, a pesar de la superioridad de las fuerzas musulmanas. El padre Juan nunca utilizó las armas materiales, sino la oración, la penitencia y la predicación. Tenía grandes dotes para la diplomacia, era sabio y prudente, sabiendo medir sus palabras para que sólo sirvieran a la Voluntad de Dios, razón por la cual cuatro Pontífices lo emplearon como embajador en muchas misiones. Murió en Hungría, víctima de tifo, el 23 de octubre de 1456.

22 de Octubre: San Juan Pablo II, Papa (1920 – 2005)

En Wadowice (Polonia), en 1920, nació Karol Wojtyla, quien sería el Papa Juan Pablo II. Su madre y su único hermano fallecieron cuando él era muy joven, por lo que creció junto a su padre, que fue para él un modelo de vida cristiana. A los 22 años, Karol ingresó clandestinamente al seminario, debido a que Polonia estaba invadida por el nazismo. Recibió la ordenación sacerdotal el 1 de noviembre de 1946 y se trasladó a Roma para recibir una mayor preparación. Cuando regresó a Polonia llevó a cabo diversas misiones como profesor de teología o capellán universitario.

Con tan solo 38 años fue consagrado Obispo por el Papa Pío XII y en 1967, Pablo VI lo creó cardenal. Tras el corto pontificado de Juan Pablo I, el cardenal Wojtyla fue elegido Sumo Pontífice y tomó el nombre de Juan Pablo II. El Papa, se volcó a apacentar la Iglesia en el mundo entero sin tener en cuenta sus propias fatigas, ni siquiera cuando empezaron las señales de su enfermedad (Párkinson), que padecería hasta su muerte. Su legado es muy rico: Encíclicas, canonizaciones y obras pastorales entre las que se cuenta la Jornada Mundial de la Juventud. Permaneció en la Cruz hasta el final, y entregó su vida en manos de Jesús y María en la víspera de la fiesta de la Divina Misericordia, el 2 de abril de 2005.

21 de Octubre: Santa Laura Montoya, virgen y fundadora (1874 – 1949)

Nació en Jericó, Antioquia (Colombia) en 1874, en una familia muy cristiana. Estudió para ser maestra y así ayudar en el hogar. A pesar de las dificultades, encontró refugio en la oración y pudo continuar con su tarea pedagógica, convirtiéndose en una líder de su tiempo. Siempre tuvo la inquietud de evangelizar a los indígenas, y por ello pidió a la Virgen que moviese el corazón del Santo Padre y pusiera en sus sueños los gemidos de los indígenas sufrientes. Junto a otras mujeres, trabajó en la evangelización de los aborígenes y, en 1914 fundó la familia religiosa “Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena”. Esta sed de hacer conocer a Jesucristo se resume en su famosa frase: “Dos sedientos, Jesús mío: Tú de almas y yo de saciar tu sed”. Asimismo, una de las primeras oraciones que la santa enseñó a los indígenas fue la jaculatoria: “María, Madre mía, sálvame”. Fue llamada a la Casa del Eterno Padre en 1949, dejando a su Congregación en expansión, con 90 casas en tres países y 467 religiosas.