22 de Octubre San Juan Pablo II – Papa (1920 – 2005)

En Wadowice (Polonia), en 1920, nació Karol Wojtyla, quien sería el Papa Juan Pablo II. Su madre y su único hermano fallecieron cuando él era muy joven y creció junto a su padre, que siempre fue para él un modelo de vida cristiana.

A los 22 años, Karol ingresó clandestinamente seminario, debido a que Polonia estaba invadida por el nazismo. Recibió la ordenación sacerdotal el 1 de noviembre de 1946 y se trasladó a Roma para recibir una mayor preparación. Cuando regresó a Polonia llevó a cabo diversas misiones como profesor de teología o capellán universitario.

Con tan solo 38 años fue consagrado Obispo por el Papa Pío XII y en 1967, Pablo VI lo creó cardenal. Tras el corto pontificado de Juan Pablo I, el cardenal Wojtyla fue elegido Sumo Pontífice y tomó el nombre de Juan Pablo II. El Papa, se volcó en apacentar la Iglesia en el mundo entero sin tener en cuenta sus fatigas, ni siquiera cuando empezaron las señales de mal de Párkinson que padecería hasta su muerte. Su legado es muy rico: Encíclicas, múltiples canonizaciones y obras pastorales entre las que se cuenta la Jornada mundial de la juventud. Permaneció en la Cruz hasta el final, y entregó su vida en manos de Jesús y María en la víspera de la fiesta de la Divina Misericordia, el 2 de abril de 2005.

21 de Octubre: Santa Laura Montoya, virgen y fundadora (1874 – 1949)

Nació en Jericó, Antioquia (Colombia) en 1874, en una familia muy cristiana. Estudió para ser maestra y así ayudar en el hogar. A pesar de las dificultades, encontró refugio en la oración y pudo continuar con su tarea pedagógica, convirtiéndose en una líder de su tiempo. Siempre tuvo la inquietud de evangelizar a los indígenas, y por ello pidió a la Virgen que moviese el corazón del Santo Padre y pusiera en sus sueños los gemidos de los indígenas sufrientes. Junto a otras mujeres, trabajó en la evangelización de los aborígenes, y en 1914 fundó la familia religiosa “Misioneras de María Inmaculada y Santa Catalina de Siena”. Esta sed de hacer conocer a Jesucristo se resume en su famosa frase: “Dos sedientos, Jesús mío: Tú de almas y yo de saciar tu sed”. Asimismo, una de las primeras oraciones que la santa enseñó a los indígenas fue la jaculatoria: “María, Madre mía, sálvame”. Fue llamada a la Casa del Eterno Padre en 1949, dejando a su Congregación en expansión, con 90 casas en tres países y 467 religiosas.

20 de Octubre: Beato Jacobo (Santiago) Obispo y Religioso (1340-1409)

Nació de noble familia polaca, cerca de Cracovia, hacia el año 1340. Ingresó joven en la Orden franciscana. Una vez recibida la ordenación sacerdotal, le destinaron a la misión de Rusia, manifestándose en él un gran espíritu apostólico. Fue nombrado guardián del convento de Lvov y elegido por la Santa Sede como superior de todas las misiones rusas. Impulsó la “Sociedad de Peregrinos por Cristo”, formada por dominicos y franciscanos, dedicada a la evangelización de Rusia, Polonia, Lituania y Valaquia. En 1391 fue nombrado obispo de Halicz. Siguió portando el hábito franciscano y guardando las costumbres de su Orden. Con las rentas del arzobispado construyó iglesias, conventos, hospitales y asilos, socorriendo a los pobres. Fomentó la devoción a la Sagrada Eucaristía y a la Virgen María. Como servidor del reino, dio sabios y oportunos consejos. Es patrono de la Provincia de los Franciscanos conventuales de Cracovia, Polonia.  Murió el 20 de octubre de 1409 en Lvov.

19 de Octubre: San Juan Brébeuf, Isaac Jogues y compañeros mártires (1642-1649)

Estos santos mártires jesuitas (Juan, Isaac, N. Chabanel, R. Goupil, J. de Lalande, A. Daniel, G. Lalement y C. Garnier) son ejemplo por su glorioso martirio y por su perseverancia y entrega en su misión evangelizadora. Hacia el año 1630, en la actual Canadá, franceses e ingleses comenzaban a fundar pueblos y junto con ellos llegaban sacerdotes y religiosos a evangelizar a los nativos del lugar. Sus primeros años de misión estuvieron marcados por muchas dificultades, por ser tribus seminómadas, pero más aún, por la ferocidad de sus costumbres, la hechicería y vicios en sus vidas. Fueron aprendiendo su idioma y ganándose la confianza especialmente de los niños de la tribu de los hurones, que fue la más receptiva a su doctrina, y de la que algunos se convirtieron. Sin embargo, los iroqueses, enemigos de éstos, arrasaron las misiones, tomando a los sacerdotes prisioneros, torturándolos y mutilándolos hasta morir en el año 1649.

18 de Octubre: San Lucas, Evangelista (s.I)

Lucas significa: “luminoso”. Escribió el Evangelio que lleva su nombre y el libro de los Hechos de los apóstoles. Era médico y fue compañero de viaje de san Pablo, además, estuvo junto a él en prisión. Es el único evangelista que no es israelita sino griego. Su Evangelio narra hechos de la infancia de Jesús y ha sido llamado el Evangelio de los pobres, porque describe varios episodios en que el Señor corre al encuentro de aquellos que se encuentran solos y angustiados. También se le ha denominado: Evangelio de la oración porque presenta a Jesús orando e insistiendo continuamente en la necesidad de orar siempre; Evangelio de los pecadores y Evangelio de la misericordia, porque manifiesta la infinita compasión del Señor y su extremo Amor, que no rechaza a quien se arrepiente y desea cambiar de vida. Según la tradición, san Lucas fue martirizado en Acaya a la edad de 84 años, testificando su fe en Nuestro Señor Jesucristo, después de haber entregado su vida en hacerle conocer y amar.

17 de Octubre: San Ignacio de Antioquía, obispo y mártir (35 – 107)

Este Padre Apostólico nace en Antioquía en el siglo I. Discípulo de San Pablo y San Juan, fue el segundo sucesor de Pedro en el gobierno de la Iglesia de Antioquía, y el primero en llamar a la Iglesia “Católica”. El corazón de san Ignacio era un fuego ardiente de amor a Dios, y afirmaba “el cristiano tiene a Cristo en su pecho”. Sus escritos demuestran que la doctrina de la Iglesia Católica viene de Jesucristo a través de los Apóstoles. Esta doctrina incluye: La Eucaristía, la jerarquía y la obediencia a los obispos. El emperador Trajano se había mostrado remiso con los cristianos en el principio de su gobierno, pero luego, arrastrado por la idolatría y los triunfos de guerra, proclamó un edicto de persecución contra quienes no adoraran a los dioses del imperio. El obispo Ignacio, como fiel confesor de la fe, no acató ese edicto, por lo que fue encarcelado y posteriormente trasladado a Roma. En el viaje redactó siete cartas dirigidas a varias iglesias, en las que trata sabia y eruditamente de Cristo, de la construcción de la Iglesia y de la vida cristiana. Recibió la corona del martirio en el año 107.

16 de Octubre: Santa Margarita María de Alacoque, virgen (1647-1690)

Nace el 22 de julio de 1647 en Francia. Desde muy pequeña recibió la gracia de tener a Dios como único Dueño de su corazón, y un día, en la Sagrada Eucaristía, hizo al Señor voto de castidad perpetua. Aprendió a rezar el rosario, y la Virgen María la libró de muchos peligros e incluso obtuvo para ella la sanación de una enfermedad por la que Margarita pasó paralizada varios años, convirtiéndose en una gran propagadora de su devoción. Al morir su padre, padeció grandemente, y aunque al principio la joven lloró mucho, Dios mismo le hizo ver que así se asemejaría a Cristo sufriente. Ingresó en la Orden de la Visitación y en 1673 se le apareció por primera vez Nuestro Señor, enseñándole su Sagrado Corazón mientras rezaba junto al Sagrario; por espacio de dieciocho meses continuaron las apariciones, recibiendo de Él el encargo de celebrar cada año la fiesta en su honor el viernes siguiente al Cuerpo y Sangre de Cristo (Corpus Christi). En una ocasión el Señor le dijo: “No hagas nada sin el permiso de las superioras. El demonio no tiene ningún poder contra las amas obedientes”. Murió el 17 de octubre de 1690 y es conocida como la Apóstol del Sagrado Corazón.

15 de Octubre: Santa Teresa de Jesús, Virgen y fundadora (1515 – 1582)

Teresa nace en Ávila (España) el 28 de marzo de 1515. A los veinte años entra en el Carmelo. Su prudencia, amabilidad y caridad le ganaron la estima de quienes la rodeaban. En la cuaresma del año 1554, orando ante una imagen de Cristo muy llagado, llora pidiéndole fuerzas para no ofenderle. Desde este momento Dios le concede visiones y estados sobrenaturales, alternados siempre con periodos de sequedad. Seis años después, en respuesta a las gracias extraordinarias recibidas del Señor y a las necesidades de la Iglesia en España, emprende una nueva etapa cuyo lema será: «O sufrir o morir». Es entonces cuando, con la ayuda de san Juan de la Cruz, introduce la gran reforma carmelitana, que inicia con la fundación del convento de San José de Ávila, al que seguirán otros más, los cuales deberían ser espejos de gran austeridad y oración en una época en que las comunidades religiosas habían enfriado su fervor. Las experiencias místicas vividas transformaron profundamente su vida interior, dándole la percepción constante de la presencia divina en su alma y sus escritos son un modelo seguro en los caminos de la oración y de la perfección. Murió el 4 de octubre de 1582 en Alba de Tormes. Pablo VI la declaró doctora de la Iglesia en 1970.

14 de Octubre: San Calixto I, Papa y mártir (155-222)

Este Pontífice, nacido en Roma en el año 155, fue el primero -después de San Pedro- en ser martirizado. Se dice de él que, habiendo sido esclavo, condenado a trabajos forzados en las minas de Cerdeña, recobra su libertad y dedica su vida a seguir a Cristo. El Papa San Ceferino lo ordena diácono en el año 199, encomendándole la dirección de las Catacumbas, donde hace una gran labor de organización y expansión; de hecho, se le conoce por las que llevan su nombre. Al morir San Ceferino; es elegido Papa, llevando adelante una obra pastoral de misericordia y perdón, pese a la oposición de algunos que le criticaban, malinterpretando su gran comprensión con los pecadores que, arrepentidos, volvían a la Iglesia. San Calixto, era un varón de gran austeridad y solía ofrecer a Dios prolongados ayunos (hasta de 40 días seguidos), sin comer ni beber. Fue apresado por los enemigos de la fe, y por su intercesión, recobró la salud la esposa de su carcelero. Falleció el año 222 al ser arrojado a un pozo profundo y tapado con escombros, por orden del gobernador romano.

13 de Octubre: Beata Alejandrina María da Costa, Laica y Mística (1904-1955)

Nació en Balazar, Portugal. Creció en una familia cristiana. A los catorce años, ella y dos compañeras más fueron asaltadas sexualmente y, para mantener su pureza, Alejandrina saltó por la ventana, pero el hecho le dejó terribles secuelas físicas. Una parálisis se fue apoderando de su cuerpo hasta que, en 1925, quedó postrada en cama durante los siguientes treinta años. En ese tiempo no dejó de pedir la Gracia de su curación, prometiendo que sería misionera si así sucedía. En ese periodo de su vida comenzaron los episodios místicos, y aprendió cuál era su primera misión: ser como la lámpara del Sagrario, “Amar, sufrir, reparar” fue su programa de vida. Se consagró al Inmaculado Corazón de María. Y recibió la gracia de alimentarse únicamente de la Eucaristía. En 1944 se inscribió en la Unión de Cooperadores Salesianos. Durante sus últimos años, mucha gente acudía a ella por su fama de santidad. El 13 de octubre de 1955, aniversario de la última aparición de la Virgen de Fátima, exclamó: “Soy feliz, porque voy al Cielo”, y expiró.