19 de Noviembre: Santa Inés de Asís (1197- 1253)

Inés nace en una noble familia en Asís, Italia, alrededor de 1197. Santa Clara, su hermana, que lo había dejado todo para entregarse plenamente a Cristo, oraba insistentemente a Dios por su hermana Catalina, a la que había dejado en casa. Y ocurrió que, dieciséis días después de la fuga de Clara de la casa paterna, Catalina decidió ingresar al monasterio donde su hermana mayor se había refugiado para seguir el mismo camino que ella. Sin embargo, su desaparición de la casa paterna provocó una nueva reacción violenta por parte de sus familiares, que no estaban dispuestos a consentir una segunda marcha; así que, entrando por la fuerza en el convento, la golpearon embravecidos para obligarla a retornar, sin embargo, prodigiosamente la santa se hizo tan pesada que no pudieron moverla de su lugar, por lo cual retrocedieron. San Francisco cortó con sus propias manos los cabellos de la joven, imponiéndole el nombre de Inés. Ésta progresó rápidamente en el camino de la santidad; despertaba entre sus compañeras un sentimiento de admiración por su espíritu de mortificación y penitencia, siendo dulcísima y piadosa con todos. Murió el mismo año que su hermana Clara. Ambos cuerpos reposan en Asís, en el convento de santa Clara y, en 1753, fue canonizada por el papa Benedicto XIV.

18 de Noviembre: Dedicación de las Basílicas de san Pedro y san Pablo

La Basílica de san Pedro fue construida sobre la tumba del príncipe de los apóstoles, y se erigió por orden del emperador Constantino en el año 323, permaneciendo sin cambios durante dos siglos. Hoy en día ocupa 15.000 metros cuadrados y no hay otro templo en el mundo que le iguale en extensión. Trabajaron en ella famosos artistas como Bramante, Rafael, Miguel Ángel y Bernini. Junto a este magnífico templo, recordamos también la consagración de la Basílica de san Pablo, situada a 11 kilómetros de la de san Pedro, en un lugar llamado “Tres fontanas”. La tradición cuenta que allí decapitaron a san Pablo y que, al cortarle la cabeza, ésta cayó al suelo dando tres golpes, saliendo tras cada uno una fuente de agua. La antigua Basílica de san Pablo fue destruida por un incendio, tras lo cual, con ayuda de las limosnas enviadas por católicos de todos los países, se construyó la nueva, más grande y hermosa, sobre el modelo de la antigua, y consagrada por el beato Papa Pío IX en 1854. En los trabajos de reconstrucción se encontró un sepulcro sumamente antiguo con la inscripción “A San Pablo, Apóstol y Mártir”.

17 de Noviembre: Santa Isabel de Hungría (1207-1231)

Nació en Hungría en 1207. A los 15 años fue dada en matrimonio al príncipe Luis VI de Turingia, del que tuvo tres hijos. Les unía un gran amor y se sentían impulsados a socorrer a los pobres en su indigencia. Su esposo respondía a los que le criticaban: “Cuanto más demos nosotros a los pobres, más nos dará Dios a nosotros”. Luis murió cuando sus tres hijos eran pequeños, lo cual Isabel aceptó como Voluntad de Dios. El sucesor de su marido la desterró del castillo y tuvo que huir con sus hijos, confiando en Dios y en su Providencia. Más tarde le devolvieron los bienes que le pertenecían como viuda, y con ellos construyó un gran hospital para pobres, ayudando también a muchas familias necesitadas. A sus 20 años hizo voto de pobreza, y consagró su vida al servicio de los más pobres y desamparados. Cambió sus vestidos de princesa por el hábito de terciaria franciscana, de tela burda y ordinaria, y dedicó los últimos cuatro años de su vida a atender a los pobres enfermos del hospital que había fundado. Murió poco después de cumplir 24 años, el 17 de noviembre de 1231. Los milagros obtenidos por su intercesión después de su muerte, movieron al Sumo Pontífice a declararla santa sólo cuatro años después de fallecida.

16 de Noviembre: Santa Margarita de Escocia (1045-1093)

Margarita era hija del rey san Eduardo de Inglaterra, y a los 24 años se casó con Malcom III, rey de Escocia. De espíritu fiel a Dios, su caridad le impulsaba hacia los pobres. En su palacio se atendía diariamente a centenares de mendigos y todo lo regalaba a los necesitados, lo cual le mereció un gran aprecio por parte del pueblo que la contemplaba siempre compasiva para con los más miserables. Tuvo seis hijos y dos hijas. Su esposo Malcom III era cruel y rudo, pero la amabilidad de Margarita lo fue volviendo amable y caritativo. De los hijos de Margarita, dos llegaron a ser santos y tres fueron reyes. Financió la construcción de conventos y templos, y creó una asociación de señoras para dedicarse con ellas a tejer y bordar ornamentos para las iglesias. En su casa y entre la gente del pueblo hacía leer las vidas de santos. Se esmeraba en que hubiese sacerdotes fervorosos para las parroquias. Insistía mucho a la gente en el deber de santificar el domingo. Ayunaba en Cuaresma y en Adviento; además, gustaba mucho de leer los Evangelios y pasaba varias horas de la noche en oración. Murió el 16 de noviembre del año 1093. Inmediatamente, el pueblo empezó a honrarla como santa, y es recordada sobre todo por su admirable generosidad para con los pobres y afligidos.

15 de Noviembre: San Alberto Magno, obispo (1206- 1280)

Nació en Alemania en 1206. Era de familia adinerada y con influencias en el gobierno. Estudió en la Universidad de Padua, pero abandonó su carrera para ingresar como religioso en la Orden Dominica. Él mismo contaba que de joven le costaban los estudios, y por eso una noche quiso huir del colegio; sin embargo, al tratar de hacerlo, se le apareció la Virgen María, que le dijo: “Alberto, ¿por qué en vez de huir del colegio, no me rezas a mí que soy Trono de la Sabiduría? Si me tienes fe y confianza, yo te daré una memoria prodigiosa. Y para que sepas que fui yo quien te la concedió, cuando vayas a morir, olvidarás todo lo que sabías”. Y así sucedió. Ya en su tiempo la gente lo llamaba “el Magno”, por su admirable sabiduría, su tierna devoción mariana y su gran virtud. Sus conocimientos abarcaban todos los campos: ciencias religiosas, ciencias naturales, filosofía, etc. Era geógrafo, astrónomo, físico, químico y teólogo. San Alberto fue el maestro de santo Tomás de Aquino. En 1260 fue elegido obispo de Ratisbona. Dos años después, aceptando el Papa su renuncia al episcopado, vuelve al convento y le son confiados importantes encargos. Finalmente, en 1280, habiéndose cumplido la profecía que le hiciere nuestra Señora años atrás, el santo se retiró de sus labores y se dedicó más a la oración y a prepararse para su muerte, que tendría lugar el 15 de noviembre de 1280. Es patrono de los científicos.

 

14 de Noviembre: San Nicolás Tavelic y compañeros mártires (1340 – 1391)

Nicolás Tavelic nació en el año 1340, en Sebenic. Ingresó en la Orden de los hermanos Menores y fue ordenado sacerdote. En 1372, el vicario general fray Bartolomé de la Verna hace una llamada a los religiosos para participar en una cruzada misionera en Bosnia, a la que respondieron fray Nicolás, y también fray Deodato de Rusticinio, sacerdote de Aquitania. En 1384, Nicolás y Deodato se embarcaron rumbo a Palestina, y se instalaron en el convento de San Salvador de Jerusalén, donde se encontraron con los hermanos Pedro de Narbona y Esteban de Cúneo. Los cuatro permanecieron en Jerusalén, dedicados al estudio y la oración, hasta que Nicolás, con el espíritu de san Francisco, proyectó anunciar públicamente en Jerusalén, la doctrina cristiana, demostrando que Jesucristo era el Hijo de Dios, verdadero enviado del Padre para salvar al mundo, y no Mahoma. La turba de mahometanos los escuchó con irritación, condenándoles a morir incinerados el 14 de noviembre de 1391. El 21 de junio de 1970 fueron canonizados por el papa Pablo VI.

13 de Noviembre: San Estanislao de Kostka (1550 – 1568)

Nació en Polonia, de padres nobles y católicos. En 1564 él y su hermano Pablo ingresaron al colegio jesuita, donde el santo mostró gran inclinación al recogimiento y la piedad mariana, nutridas con prácticas ascéticas. En 1565 el estado suprimió dicho internado, por lo que los Kostka enviaron a sus hijos bajo la custodia de un importante tutor, quien resultó ser un vehemente luterano y causa de gran suplicio para el joven Estanislao. Una vez allí, Pablo y sus amigos comenzaron a atacarle física y verbalmente por ser fiel a su fe. En 1565 enfermó de gravedad y el luterano no permitió acceso a sacerdote alguno, recurriendo san Estanislao al auxilio celestial, se le apareció santa Bárbara quien le dio el Santo Viático. Luego de ello se le apareció nuestra Señora con el Niño Jesús, sanándole de su enfermedad y comunicándole su deseo de que ingresase en la Compañía de Jesús. Obediente y presuroso, el joven se desprendió de sus galas y escapando, caminó a pie hasta Alemania; allí fue admitido por san Pedro Canisio, quien, después de varias pruebas le envió a Roma, donde le acogió S. Francisco de Borja y a donde llegó también la persecución de su familia. Vivió ejemplarmente su noviciado, hasta que, habiendo escuchado una charla acerca de las mercedes de la Virgen, le escribe una carta pidiéndole poder celebrar la fiesta de su santa Asunción en el cielo; su petición fue concedida: cayó enfermo el 14 de agosto y la madrugada del 15, rodeado de sus hermanos jesuitas, mientras veía a María Santísima venir por él, partió para la eternidad. Era el año 1568.

12 de Noviembre: San Josafat, obispo y mártir (1580-1623)

Nació en 1580 en Lituania, que en aquel entonces era un país ortodoxo, y fue educado por su madre en la fe católica. La conversión de Lituania al catolicismo se debe en buena parte a San Josafat, pero su sangre tuvo que ser derramada para conseguir que sus paisanos aceptaran el catolicismo. Josafat se hizo religioso Basiliano y, más tarde fue ordenado sacerdote. Dedicó muchas horas a la oración, a la lectura y meditación en las Sagradas Escrituras y los libros escritos por los santos. Hacía muchas y muy grandes penitencias y pedía limosnas para los pobres. Fue nombrado superior del monasterio, pero varios de los monjes que allí vivían eran ortodoxos y anti-romanos. Con gran paciencia, prudencia y caridad, fue ganándose sus corazones. Los enemigos de la religión lo llamaban “ladrón de almas”. En 1617 fue nombrado arzobispo de Polotsk, y se encontró con que su arzobispado se hallaba sumido en el más completo abandono, sin embargo, con su labor mejoró notablemente. Mas, sucedió que algunos agitadores empezaron a recorrer los pueblos incitando una revuelta contra el santo, diciendo que no querían obedecer al Papa de Roma. Después de muchos ataques, lo asesinaron el 12 de noviembre de 1623. El papa declaró a san Josafat Patrono de los que trabajan por la unión de los cristianos.

11 de Noviembre: San Martín de Tours (316 -397)

Nació en Hungría en el año 316. Era hijo de un veterano del ejército y a sus 15 años vestía ya el uniforme militar. Un día de cruel invierno se encontró por el camino un pobre hombre tiritando de frío y a medio vestir. Martín, como no llevaba nada para dejarle, sacó la espada y dividió en dos partes su manto, dándole la mitad al pobre. La noche siguiente vio en sueños que Jesucristo se le presentaba vestido con el medio manto que él había regalado al pobre y oyó que le decía: “Martín, hoy me cubriste con tu manto”. Luego de esto abandonó la milicia, dedicando su vida por completo al servicio del Señor empeñándose en ello con total fidelidad. Recibió el santo bautismo, y bajo la tutoría de san Hilario de Poitiers, hizo grandes progresos espirituales. Resaltaba en él la claridad para comprender las Sagradas Escrituras. Llevó vida monástica hasta que ordenado sacerdote, fue consagrado obispo de Tours, ministerio al que se aplicó como pastor celoso del bienestar de su grey, cooperando el Señor con innumerables milagros y prodigios. Fundó monasterios, se preocupó de la formación del clero y de la evangelización de los pobres. Supo anticipadamente, por revelación, el día su muerte, acaecida en el año 397. Llegado el momento, sus discípulos le suplicaban llorando junto a su lecho: “¿Te alejas, padre, de nosotros, y nos dejas huérfanos, solos y desamparados?”. Él rezó así: “Señor, si en algo puedo ser útil todavía, no rehúso ni rechazo cualquier trabajo y ocupación que me quieras mandar”.

10 de Noviembre: San León Magno, Papa (390- 461)

Pontífice nacido en Toscana, Italia, en el año 390. Este santo, apodado “el Magno” por sus grandes obras y santidad, se considera el Papa más importante de su siglo. Había sido secretario del Papa san Celestino, posteriormente de Sixto III, y fue enviado por éste último como embajador a Francia con el encargo de tratar de evitar una guerra civil amenazante por el altercado entre dos generales. Hallándose en dicha misión, le fue comunicada su elección como Sumo Pontífice. La fama de su sabiduría se hallaba tan extendida que, cuando sus legados leyeron en el Concilio de Calcedonia la carta que él había redactado, los 600 obispos se pusieron de pie y exclamaron: “San Pedro ha hablado por boca de León”. Tuvo que enfrentarse, en los 21 años de su pontificado, a formidables enemigos, tanto externos (que trataron de destruir la ciudad de Roma), como internos (difusores de herejías entre los fieles). Pese a la complejidad de la situación, su inmensa confianza en Dios le hizo salir triunfante. Murió el 10 de noviembre del año 461.