16 de Agosto: San Roque, peregrino (S.XIII-S. XIV)

Hijo del gobernador de Montpellier (sur de Francia). Después de morir sus padres, a los 20 años vendió sus posesiones, repartió el dinero a los pobres y se fue como pobre peregrino a Roma. Se declaró una peste de tifo y Roque se dedicó a atender a los más abandonados. Se dice que a muchos de los afectados les curaba con sólo hacerles la señal de la Santa Cruz sobre su frente. Con todos practicaba la más exquisita caridad. Después de un tiempo se contagió y no queriendo molestar a nadie, se retiró a un bosque solitario. Un perro de la ciudad le llevaba cada día un pan de la mesa de su amo. Un día el dueño siguió al perro y encontró al santo, lo llevó a su casa y lo curó. Apenas curado volvió a su ciudad, que estaba en guerra. Los militares lo confunden con un espía y lo encarcelan. Estuvo 5 años en prisión, ofreciendo sus penas y humillaciones por la salvación de las almas. Murió en la cárcel, y al prepararlo para la sepultura descubrieron quien era en verdad. Este santo es patrono de los peregrinos, de los contagiados por epidemias, de los enfermeros, de los calumniados, entre otros.

15 de Agosto: Asunción de Santa María Virgen a los Cielos

La solemnidad de este día tiene un doble festejo: La feliz partida de María de esta vida y la Asunción de su cuerpo al cielo. La que fue Madre de Dios e Inmaculada desde su concepción, no podía sufrir la corrupción del sepulcro. Su santa dormición fue una manifestación de su amor entrañable a Dios, quien dispuso su raudo vuelo de paloma a lo más encumbrado de los Cielos, cortejada por los coros angélicos. El papa Pío XII, cediendo a su personal creencia y filial devoción, y respondiendo también al unánime voto y sentir de toda la cristiandad, define Dogma de la fe cristiana la Asunción de María a los Cielos en cuerpo y alma, para gloria de la excelsa Señora y esperanza de sus hijos militantes en la tierra.

S.S. Emérito Benedicto XVI dijo refiriéndose a esta fiesta:

«La fiesta de la Asunción es un día de alegría. Dios ha vencido. El amor ha vencido. Ha vencido la vida. Se ha puesto de manifiesto que el amor es más fuerte que la muerte, que Dios tiene la verdadera fuerza, y su fuerza es bondad y amor. María fue elevada al cielo en cuerpo y alma:  en Dios también hay lugar para el cuerpo. El cielo ya no es para nosotros una esfera muy lejana y desconocida. En el cielo tenemos una madre. Y la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre. Él mismo lo dijo. La hizo madre nuestra cuando dijo al discípulo y a todos nosotros:  “He aquí a tu madre”. En el cielo tenemos una madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón».

14 de Agosto: San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir (1894-1941)

De niño, frecuentemente oraba llorando en un altar escondido entre dos roperos. Su madre le pidió que le contara todo. El niño le contó cómo ante sus ruegos a la Virgen sobre qué sería de él, Ella se le presentó con dos coronas, una blanca y otra roja; significando su perseverancia en la pureza y el martirio. Él aceptó las dos. Ingresó en los franciscanos y fundó la “Milicia de la Inmaculada”, y la “Ciudad de la Inmaculada” en Polonia y luego en Japón. Al regresar a Polonia, es apresado y enviado a Auschwitz. Como castigo, por la huida de un prisionero, 10 internos son condenados a morir de hambre. Él ofrece intercambiarse por un padre de familia. Después de 2 semanas aislados, sólo él queda vivo y le aplican una inyección letal. San Juan Pablo II en 1982 lo canoniza como Mártir de la Caridad. En la homilía dijo: “En esta muerte, terrible desde el punto de vista humano, estaba toda la definitiva grandeza del acto y de la opción humanas: voluntariamente se ofreció a la muerte por amor”.

13 de Agosto: Santos Hipólito y Ponciano, mártires (S.II-S.III)

San Hipólito, presbítero de la Iglesia de Roma en la época del Obispo Ceferino, se distinguió por su cultura y elocuencia, constituyéndose en maestro afamado por su conocimiento de la Escritura y por la profundidad de su pensamiento, que le distinguen como escritor de la Iglesia cristiana primitiva.

Ponciano, por su parte, fue consagrado sumo Pontífice en el año 230, cuando la Iglesia se encontraba dividida por un cisma, el cual era encabezado precisamente por el sacerdote Hipólito.

Cuando en el 235 estalló la persecución, el emperador Maximiano ordenó arrestar a ambos, identificándolos como cabezas del cristianismo en Roma y les condenó a trabajos forzados. Antes de ser martirizados se unieron en una misma confesión de fe: san Hipólito se reconcilió con el Papa y pidió que sus seguidores hiciesen lo mismo, acabando por completo con el cisma.

Para que la Iglesia no se viera privada del vicario de Cristo en circunstancias tan difíciles, Ponciano abdicó de su pontificado.

Poco después, Ponciano e Hipólito fueron martirizados al ser azotados hasta la muerte. Finalizada la persecución, el Papa San Fabián hizo trasladar los restos de los dos santos mártires a las catacumbas de San Calixto en Roma.

 

12 de Agosto: Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa (1572-1641)

Nació en Dijon (Francia). A los 21 años se casó con el Barón de Chantal, con quien tuvo 6 hijos, 2 de ellos murieron en la niñez. Su esposo murió dejándola viuda con 28 años y 4 niños, en medio del sufrimiento hizo voto de castidad. Su suegro la obligó a trasladarse al castillo de la familia Chantal, bajo amenaza de desheredar a sus nietos. Él la somete a continuas vejaciones, pero Juana ofreció esto al Señor durante 7 años, mostrándole agradecimiento y llenando el castillo de alegría. Dios escuchó su oración y le envió a San Francisco de Sales como director espiritual. Cuando hubo asegurado la educación y futuro de sus hijos, la Santa reparte sus joyas y junto con su director espiritual, funda la Orden de la Visitación de Santa María. Fue una auténtica contemplativa, y a la vez, muy activa, con múltiples proyectos para la gloria de Dios y la santificación de las almas. A su muerte había abierto 86 casas de la Orden, a pesar de que los viajes eran un verdadero trabajo. Se dice que era capaz de rezar todo el día sin molestar a nadie.

11 de Agosto: Santa Clara, virgen (1194-1253)

De familia noble. Su madre se llamaba Ortolana y la bautizó con el nombre de Clara, porque durante su embarazo escuchó una voz interior que le decía: «De ti saldrá una luz que iluminará el mundo». A sus dieciocho años, Clara se consagró a Cristo haciéndose cortar los cabellos y vistiendo el sayal oscuro de la orden de San Francisco, iniciando una vida de pobreza radical, renunciando a todo lo que tenía y prometiendo vivir sin poseer nada. Comenzaba así la segunda Orden Franciscana: Las Damas Pobres o Clarisas. Esto sucedía en Santa María de los Ángeles (Porciúncula), iglesia restaurada por San Francisco, hasta trasladarse a San Damián (Cerca de Asís). Varias de las más importantes doncellas del entorno, se van sumando al número de las pobrecillas de Asís, entre ellas sus hermanas Inés y Beatriz, y su madre. Estando en el lecho gravemente enferma, recibió la visita del papa Inocencio IV, al que pidió la bendición y absolución de sus pecados, y de quien recibió la aprobación de su regla. Al día siguiente, 11 de agosto de 1253 moría diciendo: «Gracias Señor por haberme creado», lo que nos revela la fuerza del amor de Clara: pobre, gratuito y alegre.

10 de Agosto: San Lorenzo, diácono y mártir (¿– 258)

Era uno de los 7 diáconos de Roma, encargado de la distribución de ayudas a los pobres. En el año 257 el emperador Valeriano publicó un decreto por el que condenaba a muerte a todo cristiano. El Papa San Sixto había sido asesinado junto con 4 diáconos. Lorenzo, viendo el peligro, recogió todo el dinero y bienes de la Iglesia de Roma y los repartió a los pobres. El codicioso alcalde de Roma lo llamó y le exigió que le entregase todos los bienes de la Iglesia. El santo le pidió 3 días para cumplir la tarea; y fue invitando a todos los pobres que él asistía, mendigos, leprosos, huérfanos, viudas… Los reunió y llevó ante el alcalde para presentarle al emperador los tesoros de la Iglesia. El alcalde indignado eligió un martirio lento y lo mandó  asar sobre una parrilla de hierro. Después de un rato, el mártir le dijo al verdugo: “Ya estoy asado por un lado. Ahora que me vuelvan hacia el otro para quedar asado por completo”. Antes de morir, lo escucharon rezar con gran paz por la conversión de Roma y la difusión del Evangelio en el mundo.

9 de Agosto: Santa Teresa Benedicta de la Cruz, virgen y mártir (1891-1942)

La menor de 11 hermanos, su nombre era Edith Stein, que cambió a Teresa Benedicta de la Cruz al ingresar en el Carmelo. Nació en Breslau, (hoy Wroclaw, Polonia) en una familia judía. Estudió Filosofía, y fue elegida como asistente de cátedra del fundador de la Fenomenología. Una larga evolución intelectual y espiritual la condujo al catolicismo, al que se convirtió en 1921. Enseñó y dio conferencias en Alemania, desarrollando una teología de la mujer, y un análisis de la filosofía de santo Tomás de Aquino y de la fenomenología. El régimen nacional-socialista le prohibió la enseñanza. Entonces decidió entrar en el Carmelo, donde fue detenida por las SS por ser de familia judía. Fue deportada el 2 de agosto de 1942 y llevada al campo de exterminio nazi de Auschwitz, en el territorio polaco ocupado por el Tercer Reich, donde fue asesinada una semana después. Fue beatificada en 1987 y canonizada el 11 de octubre de 1998 por San Juan Pablo II.

8 de Agosto: Santo Domingo de Guzmán, presbítero y fundador (1170-1221)

Nació en España. Fue enviado a estudiar a Palencia, donde la teología y en particular el estudio de la Sagrada Escritura lo dejaba varias noches sin dormir. No se quedó en el terreno especulativo intelectual, sino que trató de poner en práctica lo que escuchaba y estudiaba, lo cual le llevó a vender sus libros para socorrer a los pobres, y eso mismo enseñó a sus frailes al fundar la Orden de los Predicadores (Dominicos). Realizó varios viajes al norte de Europa, y especialmente en Francia, percibió los estragos que producía en las almas la herejía albigense, es allí donde el Señor le inspira, conjugando en un nuevo carisma, el estudio y la misión. Así serían los frailes Predicadores: misioneros pobres y mendicantes, pero con sólida formación teológica, que estudiarían la verdad, la predicarían y vivirían en fraternidad comunicando al mundo la Palabra del Señor en toda su riqueza.

7 de Agosto: San Cayetano, presbítero y fundador (1480-1547)

Nació en Vicenza (Italia), su padre era militar y murió cuando éste era muy niño. Estudió en la universidad de Padua, doctorándose en derecho civil y canónico. Se trasladó a Roma y fue nombrado secretario del Papa Julio II y notario de la Santa Sede. A sus 33 años es ordenado sacerdote. Su amor y respeto por la Eucaristía fue tan grande, que después de su ordenación se preparó durante 3 meses para celebrarla por primera vez. Obediente a la inspiración divina, funda con tres compañeros, la Orden de Clérigos Regulares o Teatinos, cuyo rasgo principal era vivir los ejemplos de la primitiva comunidad apostólica de Jerusalén, despojándose de todo, poniendo toda su confianza en la Providencia del Señor. Era la época de la “reforma protestante” y su Orden fue entonces un don de Dios a las necesidades de su Iglesia, trabajando por reformarla sin dividirla, y buscando primero la renovación del hombre interior para entregarse mejor al amor de Dios y del prójimo.  Llegado el final de su vida, hallándose enfermo, dijo: “Mi Salvador murió sobre una tosca cruz. Por favor permítame a mí que soy un pobre pecador, morir sobre unas tablas”, y así murió el 7 de agosto de 1547.