9 de Octubre: San Luis Beltrán, presbítero (1526-1581)

Nació en Valencia, (España) en 1.526. Fue ordenado sacerdote dominico por santo Tomas de Villanueva al que imitó siendo muy humilde y obediente en grado heroico. Se le encomendó ser formador de los futuros religiosos como maestro de novicios. Era estricto y exigente, pero a la vez bondadoso y amable, por lo que era respetado y amado. Para librarse del deseo de sobresalir, colocó en la puerta de su habitación un letrero con la frase de san Pablo: “Si lo que busco es agradar a la gente, ya no soy servidor de Cristo”. Fue enviado a evangelizar el norte de Colombia, a los indígenas. No conocía su dialecto, pero el Señor le concedió don de lenguas y así pudo comunicarse con ellos. En casi 7 años, convirtió a miles de indígenas, desde Panamá al golfo de Urabá. En los registros escritos por él mismo, señala que bautizó a 15.000 personas. En 1.569 fue destinado nuevamente a España para seguir con la formación de los futuros misioneros. Les insistía que la predicación siempre debe ir acompañada de buenas obras: “se predica con la palabra y con la vida -decía. Murió el 9 de octubre de 1581.