8 de Octubre: Santas Pelagia (+468) y Tais (+348), penitentes

El culto a estas dos santas se remonta a los primeros siglos de la cristiandad, y se les conoce como poderosas intercesoras por los pecadores empedernidos, para que, como ellas, sean iluminados por la luz de la gracia y alcancen verdadera contrición de corazón:

Antioquía era el escenario de los bailes y actuaciones de Pelagia, que veía el bien donde se hallaba el mal hasta que, movida por la curiosidad entró en un templo cristiano y, escuchando predicar al obispo Nono, sintió estremecerse su corazón, se convirtió y recibió el santo Bautismo. Desde entonces, cambió sus joyas y adornos por la penitencia. Se trasladó al Monte de los Olivos en Jerusalén donde vivió en fervoroso ascetismo hasta su muerte.

Tais recibió formación cristiana, pero se dejó llevar por el atractivo de las riquezas y el placer. Vivía entre el lujo y la prostitución en Alejandría. San Pafnucio, que la recordaba de años atrás, oraba y hacía penitencia por su conversión, lo cual dio grandes frutos. Cuando se encontró con el santo prelado, Tais, con lágrimas en los ojos imploró el perdón de sus pecados y recurrió a la misericordia de Dios. Murió penitente alrededor del 348.