8 de Mayo: San Amado Ronconi de Saludecio, laico (1226 – 1292)

Nació en una familia rica en Saludecio (Rímini, Italia) hacia 1226, pronto quedó huérfano de padre y madre, pasando su juventud en casa de su hermano Giacomo. Frecuentaba un monasterio franciscano, situado en el Monte Formosino, por esto San Francisco de Asís se convirtió en el inspirador de su vida penitente y caritativa: Decidió vivir según el Evangelio para seguirlo más de cerca y optó por formar parte de la Tercera Orden Franciscana. Construyó con sus bienes en el Monte Orciale, cercano a Saludecio, una hospedería dedicada a la Natividad de Nuestra Señora, en la que acogía a pobres y peregrinos. Amado realizó también largas peregrinaciones: fue a Roma y cuatro veces a Santiago de Compostela. La religión y su amor por Dios hizo que algunos lo tomaran por loco, especialmente su cuñada, que temía por sus propiedades; pero el Señor demostró la inocencia y la santidad de Amado con varios milagros.

El 10 de enero de 1292, el hermano Amado se despojó de todas sus pertenencias: Se las entregó a los monjes de san Benito para que continuaran su obra, y a los pobres. Llevó en adelante vida eremítica de rigurosa penitencia e intensa contemplación: Amato se dejó abrazar por Jesús, se sintió auténticamente “amado”, se negó a sí mismo, cargó su cruz, viviendo las bienaventuranzas y se dejó encontrar por la felicidad en Persona. Murió el 8 de mayo de 1292 y su cuerpo se mantuvo expuesto durante mucho tiempo para la veneración de los fieles, que testificaban que despedía olores agradables y que varios peregrinos sanaron al contacto con el cuerpo. Fue beatificado por Pío VI el 17 de marzo de 1776 y canonizado por el papa Francisco el 23 de noviembre de 2014.