7 de Julio: San Fermín, Obispo y Mártir (272 – 303)

Según la tradición, nació en Pamplona (España), alrededor del año 272. Era hijo del senador pagano llamado Firmo y su noble esposa Eugenia. La predicación de san Honesto conmovió a sus padres, quienes, sin embargo, no se convirtieron hasta oír a san Saturnino de Tolosa, quien posteriormente bautizó a san Fermín y a sus padres. Bajo la tutela de san Honesto, el joven aprendió la religión y el arte de la evangelización. A los 18 años fue enviado a Tolosa, donde sería ordenado sacerdote. Predicó en Navarra, fructificando incluso en vocaciones sacerdotales. Marchó a la Galia (actual Francia), donde, después de organizar la Iglesia local y de convertir a muchos paganos, fue consagrado obispo a los 24 años. La oposición oficial a la doctrina cristiana le granjeó la cárcel, y allí, tras negarse a dejar de evangelizar, fue decapitado el 25 de septiembre del año 303. En 1186, el obispo Pedro de París, llevó de Amiens a Pamplona una reliquia de la cabeza del santo.