6 de diciembre: San Nicolás de Bari (270 – 343)

De familia rica, Nicolás compartía sus bienes con los pobres, y antes de ingresar en el monasterio repartió cuanto tenía, pues decía: “Sería pecado no repartir, ya que Dios nos ha dado tanto”. Cierto día, volviendo de un viaje a Tierra Santa, llegó a la ciudad de Myra, (Turquía), los sacerdotes discutían quién sería el nuevo obispo. Se decidió que el próximo sacerdote en entrar al templo sería el elegido. Nicolás entró sin saber lo que ocurría y fue elegido. Durante la persecución de Diocleciano, el santo prelado fue encerrado por su fidelidad a la Iglesia Católica, aunque fue luego liberado por Constantino cuando subió al trono. Murió el 6 de diciembre del año 343 en Myra, pero sus restos descansan en la ciudad de Bari, a donde los trasladaron después de que fueran sacados de Turquía. Después de su muerte se convirtió en el primer santo, no mártir, en gozar de una especial devoción en Oriente y Occidente.