5 de Junio: San Bonifacio, obispo y mártir (673 – 754)

Nació en Wessex (Inglaterra), hacia el año 673. Fue educado en el monasterio benedictino de Exeter. Tenía treinta años cuando le ordenaron sacerdote y, en el año 716 viajó a Roma a pedirle al Papa que le señalase su misión. Encauzado hacia Alemania y recibida la bendición del Pontífice, partió el año 719 y permaneció allí tres años, logrando acercar a Dios a gran número de bárbaros. A su regreso a Roma, el Papa lo consagró obispo, cambiándole el nombre por el de Bonifacio y enviándole de vuelta a su misión evangelizadora, a la que se unió gran cantidad de colaboradores que trabajarían con él por la conversión de Alemania. En el año 737 fue nombrado Arzobispo. Fundó varios monasterios y celebró sínodos, en ese país y en Francia, logrando también su comunión con Roma. Al llegar a sus 80 años, regresó a Frisia con varios compañeros; allí miles de habitantes fueron bautizados y el día de Pentecostés serían confirmados, pero el santo, junto a varios feligreses, fueron martirizados por unos paganos el día 5 de junio del 754. Su cuerpo fue sepultado en la abadía de Fulda, que él había fundado.