5 de diciembre: Santa Crispina Tagorense

También conocida como Cristina di Tagora. Nació en Numidia (actualmente Argelia). Vivió entre el siglo III y el IV, en tiempos del emperador Diocleciano. Era madre de familia numerosa y acaudalada, y su virtud era conocida por todos. Pese a su débil salud, la fuerza que brotaba de su alma ayudó a que no pocos acudieran a ella en busca de su consejo. Su paz terminó cuando estalló la persecución que inició Diocleciano. Santa Crispina sería una de sus primeras víctimas. Al no querer abrazar las creencias paganas del imperio, el procónsul Anolino ordenó que fuera torturada hasta la extenuación, culminando con su decapitación, el año 304. Son pocos los documentos que se conservan sobre ella, pero se dice que sus últimas palabras fueron: “Gloria a Dios, que puso en mí su mirada y me liberó de vuestras manos”.