4 de Diciembre: San Juan Damasceno

Nació en Damasco (Siria). A pesar de su formación teológica, eligió la carrera de su padre: jefe de recaudación de impuestos. En la corte llevaba libremente una vida cristiana y se hizo notable por sus virtudes y especialmente su humildad. Renunció a su oficio y se hizo monje en la “laura” de San Sabas, donde escribió obras contra los iconoclastas, compuso himnos y poemas, llegando a ser uno de los grandes poetas de la Iglesia oriental. Vivió bajo el gobierno de un califa, extraño caso de un Padre de la Iglesia cristiana, protegido de las venganzas del emperador, cuyas herejías podía atacar impunemente al vivir bajo un gobierno musulmán. Como escritor teológico y filosófico, su trabajo se redujo a compilar y poner en orden lo que sus predecesores habían escrito. Fue uno de los grandes defensores del culto de las sagradas imágenes en la época de la controversia iconoclasta, «distinguiendo, en el culto público y privado de los cristianos, entre la adoración y la veneración: la primera sólo puede dirigirse a Dios, sumamente espiritual; la segunda, en cambio, puede utilizar una imagen para dirigirse a aquel que es representado en esa imagen.»1 El resto de su vida la pasó escribiendo teología y poesía en San Sabas, donde murió a edad avanzada. 

1S.S Emérito Benedicto XVI