29 de Agosto: El Martirio de san Juan Bautista, profeta (+ 30)

San Juan Bautista era un hombre dotado de todas las virtudes, que exhortaba a los judíos a practicar la justicia con los hombres y la piedad con Dios. Su ardiente predicación, su santidad y milagros, atrajeron la atención de los judíos sobre él, pero en vez de querer sobre sí las miradas de los hombres, las desviaba hacia las palabras que Dios pronunciaba por su boca; como un ángel del Señor, permanecía indiferente a las alabanzas y detracciones, y estaba atento únicamente a la voluntad de Dios. No se predicaba a sí mismo sino a Cristo, quien declaró que Juan era más grande que todos los santos de la antigua ley y el más grande de los nacidos de mujer. Aún así el rey Herodes (pese a que lo consideraba un hombre santo y lo escuchaba con gusto), como explica San Agustín, con su proceder “cometió el doble pecado de hacer un juramento precipitado y cumplirlo criminalmente”. Así, por anunciar y denunciar la verdad, en un baile murió el gran precursor del Salvador.