1 de Septiembre: San Josué (apróx. S. XIII a.C.)

Josué, hijo de Nun, de la tribu de Efraín, nació en Egipto. Su nombre significa “el Señor salva”. Fue uno de los doce exploradores enviados por Moisés a la tierra de Canaán, y el único, junto con Caleb, en confiar en la Palabra de Dios. Fue elegido por el Señor como instrumento, para realizar el plan de conquista de la tierra prometida; por ello recibió la imposición de manos de Moisés, sucediéndole como líder de los israelitas, lleno de Espíritu de sabiduría. Una vez muerto Moisés, dejándose guiar en todo por el Señor, conquistó la mayor parte del territorio de Canaán y la distribuyó entre las doce tribus de Israel. En su ancianidad convocó una asamblea en Siquem y recomendó a los israelitas que mantuvieran su fidelidad al Señor. Según el Libro de la Sagrada Escritura que lleva su nombre, “murió Josué, hijo de Nun, siervo del Señor, a la edad de 110 años. Fue enterrado en el término de su heredad, en Timnat Séraj, que está en la montaña de Efraím, al norte del monte Gaás.”

Sábado 1 de Septiembre

31 de Agosto: San Ramón Nonato, religioso (1200-1240)

Según la tradición, su madre murió en el campo volviendo de una ermita donde acudía frecuentemente a rezar en Portell, Lérida. Un noble que estaba de caza, al encontrarla, abrió con su daga el vientre y sacó a la criatura. Lo bautizaron con el nombre de su salvador: Ramón. A los 20 años entró en la orden de los Mercedarios. A los tres años de sus votos perpetuos, suplió al fundador en el servicio de “rescatador de cautivos”. Fue enviado a África, con una fuerte suma de dinero, rescatando a varios esclavos, pero al agotar los recursos, se ofreció como Rehén a cambio de la libertad de varios Cristianos. Sus verdugos, lo trataban con crueldad, pero no lo mataron. Su predicación y confianza, logró convertir incluso a algunos carceleros. Los jefes de éstos, enfurecidos, pusieron un candado a su boca, pero incluso así no dejó de predicar. El papa Gregorio IX lo nombró cardenal, pero no pudo tomar posesión del nombramiento, ya que falleció por una fiebre en el trayecto de vuelta, el domingo 31 de agosto de 1240. Está enterrado en San Nicolás, ermita donde sus padres pidieron tener un hijo.

30 de Agosto: Beato Alfredo Ildefonso Schuster, Obispo (1880-1954)

Nació en Roma el año 1880 de familia bávara. En 1898 inició el noviciado en el monasterio benedictino de San Pablo Extramuros de Roma. Estudió en el Colegio de San Anselmo y fue ordenado sacerdote en 1904. Cultivó de modo especial el estudio de la liturgia, el arte sagrado, la arqueología y la historia cristiana en la tradición monástica benedictina. Ocupó cargos importantes de su Orden y de la Iglesia. En 1918 fue elegido abad de su monasterio y el papa Pío XI lo nombró arzobispo de Milán en 1929, y después cardenal. Representó a la Iglesia en asuntos de carácter religioso y civil, pidiendo a los estados que renunciasen a sus pretensiones totalitarias sobre la juventud y la enseñanza; denunció abiertamente las persecuciones religiosas y las legislaciones racistas de su tiempo. En la II Guerra Mundial ayudó a las víctimas y, después, trabajó en la recuperación moral y material del pueblo. Llevaba vida de austeridad y penitencia, oraba mucho y servía a todos. Fue un excelente pastor. Murió en el seminario de Venegono el 30 de agosto de 1954.

Jueves 30 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Comienzo de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 1, 1-9

 

Pablo, llamado a ser Apóstol de Jesucristo por voluntad de Dios, y Sóstenes nuestro hermano, a la Iglesia de Dios que está en Corinto, a los santificados por Jesucristo, llamados santos con todos los que en cualquier lugar invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo, Señor de ellos y nuestro: a vosotros, gracia y paz de parte de Dios nuestro Padre y del Señor Jesucristo. Doy gracias a mi Dios continuamente por vosotros, por la gracia de Dios que se os ha dado en Cristo Jesús; pues en él habéis sido enriquecidos en todo: en toda palabra y en toda ciencia; porque en vosotros se ha probado el testimonio de Cristo, de modo que no carecéis de ningún don gratuito, mientras aguardáis la manifestación de nuestro Señor Jesucristo.

Él os mantendrá firmes hasta el final, para que seáis irreprensibles el día de nuestro Señor Jesucristo.

Fiel es Dios, el cual os llamó a la comunión con su Hijo, Jesucristo nuestro Señor.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 144, 2-3. 4-5. 6-7.

 

R/. Bendeciré tu nombre por siempre, Señor.

 

Día tras día, te bendeciré

y alabaré tu nombre por siempre jamás.

Grande es el Señor,

merece toda alabanza,

es incalculable su grandeza. R/.

Una generación pondera tus obras a la otra,

 y le cuenta tus hazañas.

Alaban ellos la gloria de tu majestad,

y yo repito tus maravillas. R/.

Encarecen ellos tus temibles proezas,

 y yo narro tus grandes acciones;

difunden la memoria de tu inmensa bondad,

y aclaman tu justicia. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 24, 42-51

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejaría que abrieran un boquete en su casa.

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.

¿Quién es el criado fiel y prudente, a quien el señor encarga de dar a la servidumbre la comida a sus horas?

Bienaventurado ese criado, si el señor, al llegar, lo encuentra portándose así. En verdad os digo que le confiará la administración de todos sus bienes.

Pero si dijere aquel mal siervo para sus adentros: “Mi señor tarda en llegar”, y empieza a pegar a sus compañeros, y a comer y a beber con los borrachos, el día y la hora que menos se lo espera, llegará el amo y lo castigará con rigor y le hará compartir la suerte de los hipócritas. Allí será el llanto y el rechinar de dientes».

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

 

29 de Agosto: El Martirio de san Juan Bautista, profeta (+ 30)

San Juan Bautista era un hombre dotado de todas las virtudes, que exhortaba a los judíos a practicar la justicia con los hombres y la piedad con Dios. Su ardiente predicación, su santidad y milagros, atrajeron la atención de los judíos sobre él, pero en vez de querer sobre sí las miradas de los hombres, las desviaba hacia las palabras que Dios pronunciaba por su boca; como un ángel del Señor, permanecía indiferente a las alabanzas y detracciones, y estaba atento únicamente a la voluntad de Dios. No se predicaba a sí mismo sino a Cristo, quien declaró que Juan era más grande que todos los santos de la antigua ley y el más grande de los nacidos de mujer. Aún así el rey Herodes (pese a que lo consideraba un hombre santo y lo escuchaba con gusto), como explica San Agustín, con su proceder “cometió el doble pecado de hacer un juramento precipitado y cumplirlo criminalmente”. Así, por anunciar y denunciar la verdad, en un baile murió el gran precursor del Salvador.

Miércoles 29 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Jeremías 1, 17-19

 

En aquellos días, me vino esta palabra del Señor: «Cíñete los lomos: prepárate para decirles todo lo que yo te mande. No les tengas miedo, o seré yo quien te intimide. Desde ahora te convierto en plaza fuerte, en columna de hierro y muralla de bronce, frente a todo el país: frente a los reyes y príncipes de Judá, frente a los sacerdotes y al pueblo de la tierra.

Lucharán contra ti, pero no te podrán, porque yo estoy contigo para librarte -oráculo del Señor-».

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 70, 1-2. 3-4a. 5-6ab. 15ab. 17

 

R/. Mi boca contará tu salvación.

 

A ti, Señor, me acojo: no quede yo derrotado para siempre.

 Tú que eres justo, líbrame y ponme a salvo,

inclina a mí tu oído y sálvame. R/.

Sé tú mi roca de refugio,

 el alcázar donde me salve,

 porque mi peña y mi alcázar eres tú.

 Dios mío, líbrame de la mano perversa. R/.

Porque tú, Señor, fuiste mi esperanza y mi confianza,

Señor, desde mi juventud.

En el vientre materno ya me apoyaba en ti,

en el seno tú me sostenías. R/.

Mi boca contará tu justicia,

 y todo el día tu salvación.

 Dios mío, me instruiste desde mi juventud,

 y hasta hoy relato tus maravillas. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Marcos 6, 17-29

 

En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado.

El motivo era que Herodes se había casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener a la mujer de su hermano. Herodías aborrecía a Juan y quería matarlo, pero no podía, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre justo y santo, y lo defendía. Al escucharlo quedaba muy perplejo, aunque lo oía con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: «Pídeme lo que quieras, que te lo daré». Y le juró: «Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino». Ella salió a preguntarle a su madre: «Qué le pido?». La madre le contestó: «La cabeza de Juan el Bautista».

Entró ella enseguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: «Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan el Bautista».

El rey se puso muy triste; pero por el juramento y los convidados no quiso desairarla. Enseguida le mandó a uno de su guardia que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos fueron a recoger el cadáver y lo pusieron en un sepulcro.

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

 

28 de Agosto: San Agustín, obispo y doctor de la Iglesia (354-430)

Nació en Tagaste (África) el año 354; vivió una juventud desviada doctrinal y moralmente, por lo que tuvo cierta oscuridad del entendimiento y torpeza de la voluntad; esos males, unidos al orgullo, hicieron que Agustín profesara el maniqueísmo hasta los veintiocho años; aunque su madre Santa Mónica, le había enseñado a orar desde niño y le había instruido en la fe. Gracias a Dios y la fe de su madre, al fin se convirtió, estando en Milán, y fue bautizado por el obispo San Ambrosio. “Platón me llevó al conocimiento del verdadero Dios y Jesucristo me mostró el camino”. Vuelto a su patria, llevó una vida dedicada al ascetismo. Fue elegido obispo de Hipona, y durante treinta y cuatro años, en que ejerció este ministerio, fue un modelo para su grey, a la que dio una sólida formación por medio de sus sermones y de numerosos escritos, entre ellos, “las confesiones”, con los que contribuyó en gran manera a una mayor profundización de la fe cristiana contra los errores doctrinales de su tiempo, y aún ahora nos ha dejado valiosos fundamentos para la defensa de la fe.  Escribió: “Fuimos bautizados, y se disipó en nosotros la inquietud de la vida pasada”. Es el más grande de los padres de la Iglesia y uno de los más eminentes doctores de la Iglesia occidental. Murió el año 430.

Martes 28 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Tesalonicenses 2, 1-3a. 14-17

 

Os rogamos, hermanos, a propósito de la venida de nuestro Señor Jesucristo y de nuestra reunión con él, que no perdáis fácilmente la cabeza ni os alarméis por alguna revelación, rumor o supuesta carta nuestra, como si el día del Señor estuviera encima. Que nadie en modo alguno os engañe. Dios os llamó por medio de nuestro Evangelio para que lleguéis a adquirir la gloria de nuestro Señor Jesucristo.

Así, pues, hermanos, manteneos firmes y conservad las tradiciones que habéis aprendido de nosotros, de viva voz o por carta.

Que el mismo Señor nuestro, Jesucristo, y Dios, nuestro Padre, que nos ha amado y nos ha regalado un consuelo eterno y una esperanza dichosa, consuele vuestros corazones y os dé fuerza para toda clase de palabras y obras buenas.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 95, 10. 11-12a. 12b-13

 

R/. Llega el Señor a regir la tierra.

 

Decid a los pueblos:

 «El Señor es rey:

él afianzó el orbe, y no se moverá;

él gobierna a los pueblos rectamente». R/.

Alégrese el cielo, goce la tierra,

retumbe el mar y cuanto lo llena;

vitoreen los campos y cuanto hay en ellos. R/.

Aclamen los árboles del bosque,

Delante del Señor, que ya llega,

 ya llega a regir la tierra:

 regirá el orbe con justicia

 y los pueblos con fidelidad. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 23, 23-26

 

En aquel tiempo, Jesús dijo: «¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que pagáis el diezmo de la menta, del anís y del comino, y descuidáis lo más grave de la ley: la justicia, la misericordia y la fidelidad!

Esto es lo que habría que practicar, aunque sin descuidar aquello.

¡Guías ciegos, que filtráis el mosquito y os tragáis el camello! ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que limpiáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis rebosando de robo y desenfreno! ¡Fariseo ciego!, limpia primero la copa por dentro y así quedará limpia también por fuera».

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

27 de Agosto: Santa Mónica, viuda (332-387)

Santa Mónica, madre de San Agustín, nació en Tagaste (África del Norte) en el año 332. Fue bautizada siendo ya grande, y desde aquel día, su conversión fue admirable. Deseaba dedicarse a la vida de oración y de soledad, pero sus padres dispusieron su desposorio con Patricio, hombre bueno, pero de carácter muy fuerte, jugador y pagano, que no tenía gusto alguno por lo espiritual. Tuvieron tres hijos, de los cuales el mayor, Agustín, la hizo sufrir mucho por varias décadas. Mónica rezaba y ofrecía sacrificios y al fin alcanzó de Dios la gracia de que Patricio y su madre se bautizaran. Agustín mientras tanto se hizo maniqueo, pero ella tuvo un sueño en el que se vio en un bosque llorando por la pérdida espiritual de su hijo, se le acercó un personaje muy resplandeciente y le dijo: “tu hijo volverá contigo”, y enseguida vio a Agustín junto a ella. Cuando Mónica viajó a Milán para encontrarse con su hijo, conoció a San Ambrosio, Arzobispo de aquella ciudad, quien le dijo para consolarla: Esté tranquila, es imposible que se pierda el hijo de tantas lágrimas”.  Efectivamente, este santo tuvo gran impacto en Agustín, quien, tocado en su interior por sus palabras, se convirtió, haciéndose bautizar en el 387. Obtenido el don de este sacramento para su hijo, Mónica dijo a Agustín: “Y a mí, ¿qué más me amarra a la tierra? Ya he obtenido de Dios mi gran deseo, el verte cristiano”. Poco después le invadió una fiebre, y en pocos días se agravó. Fue asistida en su lecho de muerte por su hijo, en el 387, tenía entonces 55 años. Es patrona de las madres y de las esposas.