16 de Agosto: San Roque, peregrino (S.XIII-S. XIV)

Hijo del gobernador de Montpellier (sur de Francia). Después de morir sus padres, a los 20 años vendió sus posesiones, repartió el dinero a los pobres y se fue como pobre peregrino a Roma. Se declaró una peste de tifo y Roque se dedicó a atender a los más abandonados. Se dice que a muchos de los afectados les curaba con sólo hacerles la señal de la Santa Cruz sobre su frente. Con todos practicaba la más exquisita caridad. Después de un tiempo se contagió y no queriendo molestar a nadie, se retiró a un bosque solitario. Un perro de la ciudad le llevaba cada día un pan de la mesa de su amo. Un día el dueño siguió al perro y encontró al santo, lo llevó a su casa y lo curó. Apenas curado volvió a su ciudad, que estaba en guerra. Los militares lo confunden con un espía y lo encarcelan. Estuvo 5 años en prisión, ofreciendo sus penas y humillaciones por la salvación de las almas. Murió en la cárcel, y al prepararlo para la sepultura descubrieron quien era en verdad. Este santo es patrono de los peregrinos, de los contagiados por epidemias, de los enfermeros, de los calumniados, entre otros.

Jueves 16 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Ezequiel 12, 1-12

 

Me fue dirigida esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, vives en medio de un pueblo rebelde: tienen ojos para ver, y no ven; tienen oídos para oír, y no oyen, porque son un pueblo rebelde.

Así pues, tú, hijo de hombre, prepara tu equipaje para el destierro, y emigra en pleno día, a la vista de todos; a la vista de todos emigra a otro sitio. Tal vez así comprendan que son un pueblo rebelde. Sacarás tu equipaje de deportado en pleno día, a la vista de todos; partirás al atardecer, a la vista de todos, como quien va al destierro. A la vista de todos abre una brecha en el muro y saca por allí tu equipaje. Cárgalo al hombro a la vista de todos, sácalo en la oscuridad. Cúbrete la cara para no ver la tierra, porque hago de ti un signo para la casa de Israel». Yo hice todo lo que me había ordenado. Saqué mi equipaje como quien va al destierro, en pleno día; al atardecer abrí una brecha en el muro con las manos, lo saqué en la oscuridad y me lo cargué al hombro, a la vista de todos.

A la mañana siguiente me fue dirigida esta palabra del Señor: «Hijo de hombre, ¿no te ha preguntado la casa de Israel, la casa rebelde, qué es lo que hacías? Pues respóndeles: “Esto dice el Señor Dios: Este oráculo toca al príncipe en Jerusalén y a toda la casa de Israel que vive allí”.

Di: “Yo soy un signo para vosotros: como yo he hecho, así harán con ellos. Serán deportados, irán al destierro. El príncipe que vive entre ellos se cargará al hombro el equipaje, en la oscuridad saldrá por una brecha que abrirán en el muro para sacarlo, se cubrirá la cara para no ver su tierra con sus propios ojos”». 

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 77, 56-57. 58-59. 61-62

 

R/. ¡No olvidéis las acciones del Señor!

 

Ellos tentaron al Dios altísimo y se rebelaron,

negándose a guardar sus preceptos;

desertaron y traicionaron como sus padres,

fallaron como un arco engañoso. R/.

Con sus altozanos lo irritaban,

con sus ídolos provocaban sus celos.

Dios lo oyó y se indignó

y rechazó totalmente a Israel. R/.

Abandonó sus valientes al cautiverio,

su orgullo a las manos enemigas;

entregó su pueblo a la espada,

encolerizado contra su heredad. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 21 – 19, 1

 

En aquel tiempo, acercándose Pedro a Jesús le preguntó: «Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces tengo que perdonarlo? ¿Hasta siete veces?». Jesús le contesta: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete. Por esto, se parece el reino de los cielos a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus criados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debía diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.

El criado, arrojándose a sus pies, le suplicaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré todo”.

Se compadeció el señor de aquel criado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero al salir, el criado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debía cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba diciendo: “Págame lo que me debes”.

El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba diciendo: “Ten paciencia conmigo y te lo pagaré”.

Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo: “¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo rogaste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?”.

Y el Señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si cada cual no perdona de corazón a su hermano».

Cuando acabó Jesús estos discursos, partió de Galilea y vino a la región de Judea, al otro lado del Jordán.  

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

15 de Agosto: Asunción de Santa María Virgen a los Cielos

La solemnidad de este día tiene un doble festejo: La feliz partida de María de esta vida y la Asunción de su cuerpo al cielo. La que fue Madre de Dios e Inmaculada desde su concepción, no podía sufrir la corrupción del sepulcro. Su santa dormición fue una manifestación de su amor entrañable a Dios, quien dispuso su raudo vuelo de paloma a lo más encumbrado de los Cielos, cortejada por los coros angélicos. El papa Pío XII, cediendo a su personal creencia y filial devoción, y respondiendo también al unánime voto y sentir de toda la cristiandad, define Dogma de la fe cristiana la Asunción de María a los Cielos en cuerpo y alma, para gloria de la excelsa Señora y esperanza de sus hijos militantes en la tierra.

S.S. Emérito Benedicto XVI dijo refiriéndose a esta fiesta:

«La fiesta de la Asunción es un día de alegría. Dios ha vencido. El amor ha vencido. Ha vencido la vida. Se ha puesto de manifiesto que el amor es más fuerte que la muerte, que Dios tiene la verdadera fuerza, y su fuerza es bondad y amor. María fue elevada al cielo en cuerpo y alma:  en Dios también hay lugar para el cuerpo. El cielo ya no es para nosotros una esfera muy lejana y desconocida. En el cielo tenemos una madre. Y la Madre de Dios, la Madre del Hijo de Dios, es nuestra madre. Él mismo lo dijo. La hizo madre nuestra cuando dijo al discípulo y a todos nosotros:  “He aquí a tu madre”. En el cielo tenemos una madre. El cielo está abierto; el cielo tiene un corazón».

Miércoles 15 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Apocalipsis 11, 19a; 12, 1-6a. 10ab

 

Se abrió en el cielo el santuario de Dios, y apareció en su santuario el arca de su alianza. Un gran signo apareció en el cielo: una mujer vestida del sol, y la luna bajo sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; y está encinta, y grita con dolores de parto y con el tormento de dar a luz.

Y apareció otro signo en el cielo: un gran dragón rojo que tiene siete cabezas y diez cuernos, y sobre sus cabezas siete diademas, y su cola arrastra la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra.

Y el dragón se puso en pie ante la mujer que iba a dar a luz, para devorar a su hijo cuando lo diera a luz.

Y dio a luz un hijo varón, el que ha de pastorear a todas las naciones con vara de hierro, y fue arrebatado su hijo junto a Dios y junto a su trono; y la mujer huyó al desierto, donde tiene un lugar preparado por Dios.

Y oí una gran voz en el cielo que decía: «Ahora se ha establecido la salvación y el poder y el reinado de nuestro Dios, y la potestad de su Cristo».

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 44, 10. 11. 12. 16

 

R/. De pie a tu derecha está la reina, enjoyada con oro de Ofir.

 

Hijas de reyes salen a tu encuentro,

de pie a tu derecha está la reina,

enjoyada con oro de Ofir. R/.

Escucha, hija, mira: inclina el oído,

olvida tu pueblo y la casa paterna. R/.

Prendado está el rey de tu belleza:

 póstrate ante él, que él es tu señor. R/.

Las traen entre alegría y algazara,

 van entrando en el palacio real. R/.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios 15, 20-27a

 

Hermanos: Cristo ha resucitado de entre los muertos y es primicia de los que han muerto. Si por un hombre vino la muerte, por un hombre vino la resurrección. Pues lo mismo que en Adán mueren todos, así en Cristo todos serán vivificados. Pero cada uno en su puesto: primero Cristo, como primicia; después todos los que son de Cristo, en su venida; después el final, cuando Cristo entregue el reino a Dios Padre, cuando haya aniquilado todo principado, poder y fuerza. Pues Cristo tiene que reinar hasta que ponga a todos sus enemigos bajo sus pies. El último enemigo en ser destruido será la muerte, porque lo ha sometido todo bajo sus pies.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 1, 39 – 56

 

En aquellos días, María se levantó y se puso en camino de prisa hacia la montaña, a una ciudad de Judá; entró en casa de Zacarías y saludó a Isabel.

Aconteció que, en cuanto Isabel oyó el saludo de María, saltó la criatura en su vientre. Se llenó Isabel del Espíritu Santo y levantando la voz exclamó: «¡Bendita tú entre las mujeres, y bendito el fruto de tu vientre!

¿Quién soy yo para que me visite la madre de mi Señor? Pues, en cuanto tu saludo llegó a mis oídos, la criatura saltó de alegría en mi vientre. Bienaventurada la que ha creído, porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá». María dijo: «Proclama mi alma la grandeza del Señor, se alegra mi espíritu en Dios, mi salvador; porque ha mirado la humildad de su esclava.

Desde ahora me felicitarán todas las generaciones, porque el Poderoso ha hecho obras grandes en mí: su nombre es santo, y su misericordia llega a sus fieles de generación en generación.

Él hace proezas con su brazo: dispersa a los soberbios de corazón, derriba del trono a los poderosos y enaltece a los humildes, a los hambrientos los colma de bienes y a los ricos los despide vacíos.

Auxilia a Israel, su siervo, acordándose de la misericordia -como lo había prometido a nuestros padres- en favor de Abraham y su descendencia por siempre». María se quedó con Isabel unos tres meses y volvió a su casa.

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

 

14 de Agosto: San Maximiliano María Kolbe, presbítero y mártir (1894-1941)

De niño, frecuentemente oraba llorando en un altar escondido entre dos roperos. Su madre le pidió que le contara todo. El niño le contó cómo ante sus ruegos a la Virgen sobre qué sería de él, Ella se le presentó con dos coronas, una blanca y otra roja; significando su perseverancia en la pureza y el martirio. Él aceptó las dos. Ingresó en los franciscanos y fundó la “Milicia de la Inmaculada”, y la “Ciudad de la Inmaculada” en Polonia y luego en Japón. Al regresar a Polonia, es apresado y enviado a Auschwitz. Como castigo, por la huida de un prisionero, 10 internos son condenados a morir de hambre. Él ofrece intercambiarse por un padre de familia. Después de 2 semanas aislados, sólo él queda vivo y le aplican una inyección letal. San Juan Pablo II en 1982 lo canoniza como Mártir de la Caridad. En la homilía dijo: “En esta muerte, terrible desde el punto de vista humano, estaba toda la definitiva grandeza del acto y de la opción humanas: voluntariamente se ofreció a la muerte por amor”.

Martes 14 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Ezequiel 2, 8 – 3, 4

 

Esto dice el Señor: «Ahora, hijo de hombre, escucha lo que te digo: ¡No seas rebelde, como este pueblo rebelde! Abre la boca y come lo que te doy».

Vi entonces una mano extendida hacia mí, con un documento enrollado. Lo desenrolló ante mí: estaba escrito en el anverso y en el reverso; tenía escritas elegías, lamentos y ayes. Entonces me dijo: «Hijo de hombre, come lo que tienes ahí; cómete este volumen y vete a hablar a la casa de Israel».

Abrí la boca y me dio a comer el volumen, diciéndome: «Hijo de hombre, alimenta tu vientre y sacia tus entrañas con este volumen que te doy».

Lo comí y me supo en la boca dulce como la miel.

Me dijo: «Hijo de hombre, anda, vete a la casa de Israel y diles mis palabras».   

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 118, 14. 24. 72. 103. 111. 131

 

R/. ¡Qué dulce al paladar tu promesa, Señor!

 

Mi alegría es el camino de tus preceptos,

más que todas las riquezas. R/.

Tus preceptos son mi delicia,

 tus enseñanzas son mis consejeros. R/.

Más estimo yo la ley de tu boca

que miles de monedas de oro y plata. R/.

¡Qué dulce al paladar tu promesa:

 más que miel en la boca! R/.

Tus preceptos son mi herencia perpetua,

la alegría de mi corazón. R/.

Abro la boca y respiro,

ansiando tus mandamientos. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 18, 1-5. 10. 12-14

 

En aquel momento, se acercaron los discípulos a Jesús y le preguntaron: «¿Quién es el mayor en el reino de los cielos?».

Él llamó a un niño, lo puso en medio y dijo: «En verdad os digo que, si no os convertís y os hacéis como niños, no entraréis en el reino de los cielos. Por tanto, el que se haga pequeño como este niño, ese es el más grande en el reino de los cielos. El que acoge a un niño como este en mi nombre me acoge a mí.

Cuidado con despreciar a uno de estos pequeños, porque os digo que sus ángeles están viendo siempre en los cielos el rostro de mi Padre celestial.

¿Qué os parece? Suponed que un hombre tiene cien ovejas: si una se le pierde, ¿no deja las noventa y nueve en los montes y va en busca de la perdida? Y si la encuentra, en verdad os digo que se alegra más por ella que por las noventa y nueve que no se habían extraviado.

Igualmente, no es voluntad de vuestro Padre que está en el cielo que se pierda ni uno de estos pequeños». 

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

13 de Agosto: Santos Hipólito y Ponciano, mártires (S.II-S.III)

San Hipólito, presbítero de la Iglesia de Roma en la época del Obispo Ceferino, se distinguió por su cultura y elocuencia, constituyéndose en maestro afamado por su conocimiento de la Escritura y por la profundidad de su pensamiento, que le distinguen como escritor de la Iglesia cristiana primitiva.

Ponciano, por su parte, fue consagrado sumo Pontífice en el año 230, cuando la Iglesia se encontraba dividida por un cisma, el cual era encabezado precisamente por el sacerdote Hipólito.

Cuando en el 235 estalló la persecución, el emperador Maximiano ordenó arrestar a ambos, identificándolos como cabezas del cristianismo en Roma y les condenó a trabajos forzados. Antes de ser martirizados se unieron en una misma confesión de fe: san Hipólito se reconcilió con el Papa y pidió que sus seguidores hiciesen lo mismo, acabando por completo con el cisma.

Para que la Iglesia no se viera privada del vicario de Cristo en circunstancias tan difíciles, Ponciano abdicó de su pontificado.

Poco después, Ponciano e Hipólito fueron martirizados al ser azotados hasta la muerte. Finalizada la persecución, el Papa San Fabián hizo trasladar los restos de los dos santos mártires a las catacumbas de San Calixto en Roma.

 

Lunes 13 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Ezequiel 1, 2-5. 24-28c

 

El cinco del mes -era el año quinto de la deportación del rey Jeconías- vino la palabra del Señor sobre Ezequiel, hijo de Buzi, sacerdote, en tierra de los caldeos, a orillas del río Quebar. Allí se posó sobre él la mano del Señor.

Vi un viento huracanado que venía del norte: una gran nube y un fuego zigzagueante con un resplandor en torno, y desde el centro del fuego como un resplandor de ámbar, y en el centro de todo la figura de cuatro seres vivientes.

Este era su aspecto: tenían forma humana. Y oí el rumor de sus alas cuando se movían, como estruendo de aguas caudalosas, como la voz del Todopoderoso, como griterío de multitudes, como estruendo de tropas. Cuando se detenían, replegaban sus alas. También se oyó un estruendo sobre la bóveda que estaba encima de sus cabezas; cuando se detenían, replegaban sus alas. Y por encima de la bóveda, que estaba sobre sus cabezas, había una especie de zafiro en forma de trono; sobre esta especie de trono sobresalía una figura que parecía un hombre.

Y vi un brillo como de ámbar -algo así como fuego lo enmarcaba- de lo que parecían sus caderas para arriba, y de lo que parecían sus caderas para abajo vi algo así como fuego, rodeado de resplandor, como el arco que aparece en las nubes cuando llueve. Tal era la apariencia del resplandor en torno.

Era la apariencia visible de la Gloria del Señor. Al contemplarla, caí rostro en tierra.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 148, 1bc-2. 11-12. 13. 14

 

R/. Llenos están el cielo y la tierra de tu gloria.

 

Alabad al Señor en el cielo,

alabad al Señor en lo alto.

Alabadlo todos sus ángeles;

alabadlo todos sus ejércitos. R/.

Reyes del orbe y todos los pueblos,

príncipes y jueces del mundo,

los jóvenes y también las doncellas,

los ancianos junto con los niños. R/.

Alaben el nombre del Señor,

el único nombre sublime.

Su majestad sobre el cielo y la tierra. R/.

Él acrece el vigor de su pueblo.

Alabanza de todos sus fieles,

de Israel, su pueblo escogido R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 17, 22-27

 

En aquel tiempo, mientras Jesús y los discípulos recorrían juntos Galilea, les dijo: «El Hijo del hombre será entregado en manos de los hombres, lo matarán, pero resucitará al tercer día». Ellos se pusieron muy tristes.

Cuando llegaron a Cafarnaún, los que cobraban el impuesto de las dos dracmas se acercaron a Pedro y le preguntaron: «¿Vuestro Maestro no paga las dos dracmas?». Contestó: «Sí». Cuando llegó a casa, Jesús se adelantó a preguntarle: «¿Qué te parece, Simón? Los reyes del mundo, ¿a quién le cobran impuestos y tasas, a sus hijos o a los extraños?».

Contestó: «A los extraños».

Jesús le dijo: «Entonces, los hijos están exentos. Sin embargo, para no darles mal ejemplo, ve al mar, echa el anzuelo, coge el primer pez que pique, ábrele la boca y encontrarás una moneda de plata. Cógela y págales por mí y por ti».    

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

Domingo 12 de Agosto

PRIMERA LECTURA

Lectura del primer libro de los Reyes 19, 4-8

 

En aquellos días, Elías anduvo por el desierto una jornada de camino, hasta que, sentándose bajo una retama, imploró la muerte diciendo: «¡Ya es demasiado, Señor! ¡Toma mi vida, pues no soy mejor que mis padres!».

Se recostó y quedó dormido bajo la retama, pero un ángel lo tocó y dijo: «Levántate y come». Miró alrededor y a su cabecera había una torta cocida sobre piedras calientes y un jarro de agua. Comió, bebió y volvió a recostarse. El ángel del Señor volvió por segunda vez, lo tocó y de nuevo dijo: «Levántate y come, pues el camino que te queda es muy largo».

Elías se levantó, comió, bebió y, con la fuerza de aquella comida, caminó cuarenta días y cuarenta noches hasta el Horeb, el monte de Dios.  

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 33, 2-3. 4-5. 6-7. 8-9

 

R/. Gustad y ved qué bueno es el Señor. 

 

Bendigo al Señor en todo momento,

su alabanza está siempre en mi boca;

 mi alma se gloría en el Señor:

que los humildes lo escuchen y se alegren. R/.

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

 Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

 El afligido invocó al Señor,

 él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

El ángel del Señor acampa

en torno a quienes lo temen y los protege.

Gustad y ved qué bueno es el Señor,

dichoso el que se acoge a él. R/.

 

SEGUNDA LECTURA

Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios 4, 30 – 5, 2

 

Hermanos: No entristezcáis al Espíritu Santo de Dios con que él os ha sellado para el día de la liberación final. Desterrad de vosotros la amargura, la ira, los enfados e insultos y toda maldad. Sed buenos, comprensivos, perdonándoos unos a otros como Dios os perdonó en Cristo. Sed imitadores de Dios, como hijos queridos, y vivid en el amor como Cristo os amó y se entregó por nosotros a Dios como oblación y víctima de suave olor.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Juan 6, 41-51

 

En aquel tiempo, los judíos murmuraban de Jesús porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo», y decían: «¿No es este Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?». Jesús tomó la palabra y les dijo: «No critiquéis. Nadie puede venir a mí si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré en el último día.

Está escrito en los profetas: “Serán todos discípulos de Dios”.

Todo el que escucha al Padre y aprende, viene a mí.

No es que alguien haya visto al Padre, a no ser el que está junto a Dios: ese ha visto al Padre. En verdad, en verdad os digo: el que cree tiene vida eterna.

Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron; este es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre.

Y el pan que yo daré es mi carne por la vida del mundo». 

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

 

12 de Agosto: Santa Juana Francisca de Chantal, religiosa (1572-1641)

Nació en Dijon (Francia). A los 21 años se casó con el Barón de Chantal, con quien tuvo 6 hijos, 2 de ellos murieron en la niñez. Su esposo murió dejándola viuda con 28 años y 4 niños, en medio del sufrimiento hizo voto de castidad. Su suegro la obligó a trasladarse al castillo de la familia Chantal, bajo amenaza de desheredar a sus nietos. Él la somete a continuas vejaciones, pero Juana ofreció esto al Señor durante 7 años, mostrándole agradecimiento y llenando el castillo de alegría. Dios escuchó su oración y le envió a San Francisco de Sales como director espiritual. Cuando hubo asegurado la educación y futuro de sus hijos, la Santa reparte sus joyas y junto con su director espiritual, funda la Orden de la Visitación de Santa María. Fue una auténtica contemplativa, y a la vez, muy activa, con múltiples proyectos para la gloria de Dios y la santificación de las almas. A su muerte había abierto 86 casas de la Orden, a pesar de que los viajes eran un verdadero trabajo. Se dice que era capaz de rezar todo el día sin molestar a nadie.