22 de Febrero: la Cátedra de San Pedro

Hoy celebramos la festividad de la Cátedra de San Pedro, ocasión solemne que se remonta al siglo IV y con la que se rinde homenaje y se celebra el primado y la autoridad de San Pedro. San Juan Pablo II recordaba en este día que la festividad subraya el singular ministerio que el Señor confió al cabeza de los apóstoles: confirmar y guiar a la Iglesia en la unidad de la fe. En esto consiste el ‘ministerium petrinum’, servicio peculiar que el obispo de Roma está llamado a rendir a todo el pueblo cristiano, en el que Cristo mismo es Piedra Angular de la comunidad eclesial. Es un día de especial oración por el Papa, intercediendo ante Dios por sus necesidades e intenciones, suplicándole permanezca sobre él la unción del Espíritu Santo, para guiar a la Iglesia permaneciendo fiel a la Tradición apostólica.

Jueves 22 de Febrero

 

PRIMERA LECTURA

Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro 5,1-4

 

Querido hermanos:

A los presbíteros entre vosotros, yo presbítero con ellos, testigo de la pasión de Cristo y partícipe de la gloria que se va a revelar, os exhorto: pastoread el rebaño de Dios que tenéis a vuestro cargo, mirad por él, no a la fuerza, sino de buena gana, como Dios quiere; no por sórdida ganancia, sino con entrega generosa; no como déspotas con quienes os ha tocado en suerte, sino convirtiéndoos en modelos del rebaño.

Y, cuando aparezca el Pastor supremo, recibiréis la corona inmarcesible de la gloria.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 22, 1-3a. 3b-4. 5. 6.

 

R/. El Señor es mi pastor, nada me falta.

 

El Señor es mi pastor, nada me falta:

en verdes praderas me hace recostar,

me conduce hacia fuentes tranquilas

y repara mis fuerzas. R/.

 Me guía por el sendero justo,

por el honor de su nombre.

Aunque camine por cañadas oscuras,

nada temo, porque tú vas conmigo:

tu vara y tu cayado me sosiegan. R/.

Preparas una mesa ante mí,

enfrente de mis enemigos;

me unges la cabeza con perfume,

y mi copa rebosa. R/.

Tu bondad y tu misericordia me acompañan

todos los días de mi vida,

y habitaré en la casa del Señor

 por los años sin término. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 16, 13-19

 

En aquel tiempo, al llegar a la región de Cesarea de Filipo, Jesús preguntó a sus discípulos: «¿Quién dice la gente que es el Hijo del hombre?».

Ellos contestaron: «Unos que Juan el Bautista, otros que Elías, otros que Jeremías o uno de los profetas».

Él les preguntó: «Y vosotros, ¿quién decís que soy yo?».

Simón Pedro tomó la palabra y dijo:

«Tú eres el Mesías, el Hijo de Dios vivo».

Jesús le respondió:

«¡Bienaventurado tú, Simón, hijo de Jonás!, porque eso no te lo ha revelado ni la carne ni la sangre, sino mi Padre que está en los cielos.

Ahora yo te digo: tú eres Pedro, y sobre esta piedra edificaré mi Iglesia, y el poder del infierno no la derrotará.

Te daré las llaves del reino de los cielos; lo que ates en la tierra quedará atado en los cielos, y lo que desates en la tierra quedará desatado en los cielos».

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

21 de Febrero: San Pedro Damián, presbítero y Doctor de la Iglesia (1007 – 1072)

Nació en Rávena, Italia. Debido a la prematura muerte de sus padres, el santo fue criado por su hermano, y luego por un sacerdote. Al cumplir 25 años, siendo profesor universitario, sintió la llamada de Dios a abandonar el mundo, e ingresó en la Orden Benedictina. Fue gran propagador de la vida religiosa allí y en otras regiones de Italia. Se dedicó a la oración, lectura espiritual y estudios sagrados, viviendo austeramente. Fundó cinco comunidades de ermitaños, destacándose en su servicio fiel a la Iglesia, como obispo y cardenal de Ostia (1057). Reprendía con fuerza a quienes gustaba de pasear mucho, pues decía que el que mucho pasea, muy difícilmente llega a la santidad. Amaba profundamente la oración y la meditación en soledad, además de la caridad para con los pobres, que le era característica. En aquella dura época, ayudó a los Papas en la reforma de la Iglesia con sus escritos y legaciones. Murió santamente un día como hoy en 1072, y fue declarado Doctor de la Iglesia.

 

Miércoles 21 de Febrero

 

 

PRIMERA LECTURA

Lectura de la profecía de Jonás 3, 1-10

 

El Señor dirigió la palabra a Jonás:

«Ponte en marcha y ve a la gran ciudad de Nínive; allí les anunciarás el mensaje que yo te comunicaré».

Jonás se puso en marcha hacia Nínive, siguiendo la orden del Señor. Nínive era una ciudad inmensa; hacían falta tres días para recorrerla. Jonás empezó a recorrer la ciudad el primer día, proclamando: «Dentro de cuarenta días, Nínive será arrasada».

Los ninivitas creyeron en Dios, proclamaron un ayuno y se vistieron con rudo sayal, desde el más importante al menor.

La noticia llegó a oídos del rey de Nínive, que se levantó de su trono, se despojó del manto real, se cubrió con rudo sayal y se sentó sobre el polvo. Después ordenó proclamar en Nínive este anuncio de parte del rey y de sus ministros:

«Que hombres y animales, ganado mayor y menor no coman nada; que no pasten ni beban agua. Que hombres y animales se cubran con rudo sayal e invoquen a Dios con ardor. Que cada cual se convierta de su mal camino y abandone la violencia. ¡Quién sabe si Dios cambiará y se compadecerá, se arrepentirá de su violenta ira y no nos destruirá!».

Vio Dios su comportamiento, cómo habían abandonado el mal camino, y se arrepintió de la desgracia que había determinado enviarles. Así que no la ejecutó.

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 50, 3-4. 12-13. 18-19.

 

R/. Un corazón quebrantado y humillado, oh, Dios, tú no lo desprecias.

 

Misericordia, Dios mío, por tu bondad,

por tu inmensa compasión borra mi culpa;

lava del todo mi delito,

limpia mi pecado. R/.

Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,

 renuévame por dentro con espíritu firme.

No me arrojes lejos de tu rostro,

 no me quites tu santo espíritu. R/.

Los sacrificios no te satisfacen:

si te ofreciera un holocausto, no lo querrías.

El sacrificio agradable a Dios

es un espíritu quebrantado;

 un corazón quebrantado y humillado,

tú, oh, Dios, tú no lo desprecias. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Lucas 11, 29-32

 

En aquel tiempo, la gente se apiñaba alrededor de Jesús, y él se puso a decirles:

«Esta generación es una generación perversa. Pide un signo, pero no se le dará más signo que el signo de Jonás. Pues como Jonás fue un signo para los habitantes de Nínive, lo mismo será el Hijo del hombre para esta generación.

La reina del Sur se levantará en el juicio contra los hombres de esta generación y hará que los condenen, porque ella vino desde los confines de la tierra para escuchar la sabiduría de Salomón, y aquí hay uno que es más que Salomón.

Los hombres de Nínive se alzarán en el juicio contra esta generación y harán que la condenen; porque ellos se convirtieron con la proclamación de Jonás, y aquí hay uno que es más que Jonás».

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

Martes 20 de Febrero

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del profeta Isaías 55, 10-11

 

Esto dice el Señor:

«Como bajan la lluvia y la nieve desde el cielo, y no vuelven allá sino después de empapar la tierra, de fecundarla y hacerla germinar, para que dé semilla al sembrador y pan al que come, así será mi palabra que sale de mi boca: no volverá a mí vacía, sino que cumplirá mi deseo y llevará a cabo mi encargo».

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 33, 4-5. 6-7. 16-17. 18-19.

 

R/. Dios libra a los justos de sus angustias.

 

Proclamad conmigo la grandeza del Señor,

ensalcemos juntos su nombre.

Yo consulté al Señor, y me respondió,

me libró de todas mis ansias. R/.

Contempladlo, y quedaréis radiantes,

vuestro rostro no se avergonzará.

El afligido invocó al Señor,

él lo escuchó y lo salvó de sus angustias. R/.

Los ojos del Señor miran a los justos,

sus oídos escuchan sus gritos;

pero el Señor se enfrenta con los malhechores,

para borrar de la tierra su memoria. R/.

Cuando uno grita, el Señor lo escucha

y lo libra de sus angustias;

el Señor está cerca de los atribulados,

salva a los abatidos. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 6, 7-15

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

«Cuando recéis, no uséis muchas palabras, como los gentiles, que se imaginan que por hablar mucho les harán caso. No seáis como ellos, pues vuestro Padre sabe lo que os hace falta antes de que lo pidáis. Vosotros orad así:

“Padre nuestro que estás en el cielo, santificado sea tu nombre, venga a nosotros tu reino, hágase tu voluntad en la tierra como en el cielo, danos hoy nuestro pan de cada día, perdona nuestras ofensas, como también nosotros perdonamos a los que nos ofenden, no nos dejes caer en la tentación, y líbranos del mal”.

Porque si perdonáis a los hombres sus ofensas, también os perdonará vuestro Padre celestial, pero si no perdonáis a los hombres, tampoco vuestro Padre perdonará vuestras ofensas».

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

 

20 de Febrero: Santos Francisco (1908-1919) y Jacinta Marto (1910-1920), pastorcitos de Fátima

Nacidos en Aljustrel, cerca de Fátima (Portugal). Estos dos pequeños recibieron la gracia de contemplar a nuestra Santísima Madre y recibir de Ella la revelación de su Corazón Inmaculado, la cual habría de ser difundida por su prima Lucía, vidente también el 13 de mayo en Cova de Iría. El año anterior, el ángel de la Paz se les apareció mientras cuidaban ovejas, preparándolos para el maravilloso encuentro con la Madre de Dios, y enseñándoles a ofrecer pequeños sacrificios por los pecadores, y a reparar las ofensas causadas a los Sagrados Corazones de Jesús y María. Tres secretos confió nuestra Señora a estos niños, que guardaron con valentía, a pesar de los sufrimientos que tuvieron que pasar. Animados por la Virgen, repetían siempre la oración que el ángel les había enseñado: “Oh Jesús, es por tu amor, por la conversión de los pecadores y en reparación de los pecados que ofenden al Inmaculado Corazón de María”. Sus vidas, dieron un giro total, renunciando a sí mismos y a los caprichos propios de su edad. Vivieron fieles al mensaje de conversión y santidad recibido de María Santísima. Siendo aún niños murieron a causa de una gripe epidémica. Primero Francisco, a quien nuestra Señora había dicho que debía rezar muchos rosarios para ir al cielo, y, meses después, su hermana Jacinta.  San Juan Pablo II los beatificó en el año 2000, siendo los primeros niños no mártires en ser beatificados. S.S. Francisco los canonizó el año pasado, en el centenario de las apariciones, el 13 de mayo.

19 de Febrero: San Conrado Confalonieri de Piacenza, terciario franciscano (1290-1351)

Nació en Piacenza (Italia) hacia el año 1290, de familia noble. Gustaba de las diversiones mundanas y tenía gran afición por la caza. Durante una cacería, hallándose persiguiendo algunas piezas, éstas se ocultaron entre los matorrales; Conrado, mandó que sus servidores prendieran fuego a dichas pajas. Pero sucedió que las llamas se extendieron hacia las casas y campos aledaños con gran estrago. Vuelto silenciosamente a la ciudad, Conrado no fue visto por nadie, y en su lugar se culpó a un pobre, al que condenaron a muerte por el hecho. Reflexionando, Confalonieri se declaró culpable y, al resarcir con sus bienes las pérdidas ocasionadas, él y su esposa quedaron en grande pobreza. Sin embargo, considerándolo providencial, decidieron consagrar sus vidas al Señor, ingresando ella en la Orden de las Clarisas, y encaminándose él a la vida eremítica. Se hizo terciario franciscano, y se estableció en Noto, donde se dedicó a la atención de los enfermos del hospital. Cundió la fama de su santidad, lo cual le movió a retirarse a un eremitorio cercano, donde se dedicó a la oración e intercesión. Allí murió el 19 de febrero de 1351.

Lunes 19 de Febrero

PRIMERA LECTURA

Lectura del libro del Levítico 19, 1-2. 11-18

 

El Señor habló así a Moisés:

«Di a la comunidad de los hijos de Israel:

“Sed santos, porque yo, el Señor, vuestro Dios, soy santo.

No robaréis ni defraudaréis ni os engañaréis unos a otros. No juraréis en falso por mi nombre, profanando el nombre de tu Dios. Yo soy el Señor.

No explotarás a tu prójimo ni le robarás. No dormirá contigo hasta la mañana siguiente el jornal del obrero.

No maldecirás al sordo ni pondrás tropiezo al ciego. Teme a tu Dios. Yo soy el Señor.

No daréis sentencias injustas. No serás parcial ni por favorecer al pobre ni por honrar al rico. Juzga con justicia a tu prójimo.

No andarás difamando a tu gente, ni declararás en falso contra la vida de tu prójimo. Yo soy el Señor.

No odiarás de corazón a tu hermano, pero reprenderás a tu prójimo, para que no cargues tú con su pecado.

No te vengarás de los hijos de tu pueblo ni les guardarás rencor, sino que amarás a tu prójimo como a ti mismo. Yo soy el Señor”».

Palabra de Dios / Te alabamos Señor.

 

SALMO RESPONSORIAL

Sal 18, 8. 9. 10. 15.

 

R/. Tus palabras, Señor, son espíritu y vida.

 

La ley del Señor es perfecta

y es descanso del alma;

el precepto del Señor es fiel

e instruye a los ignorantes. R/.

 Los mandatos del Señor son rectos

y alegran el corazón;

la norma del Señor es límpida

y da luz a los ojos R/.

El temor del Señor es puro

y eternamente estable;

los mandamientos del Señor

son verdaderos y enteramente justos. R/.

Que te agraden las palabras de mi boca,

y llegue a tu presencia el meditar de mi corazón,

Señor, Roca mía, Redentor mío. R/.

 

EVANGELIO

Lectura del santo Evangelio según san Mateo 25, 31-46

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Cuando venga en su gloria el Hijo del hombre, y todos los ángeles con él, se sentará en el trono de su gloria y serán reunidas ante él todas las naciones.

Él separará a unos de otros, como un pastor separa las ovejas de las cabras. Y pondrá las ovejas a su derecha y las cabras a su izquierda.

Entonces dirá el rey a los de su derecha: “Venid vosotros, benditos de mi Padre; heredad el reino preparado para vosotros desde la creación del mundo. Porque tuve hambre y me disteis de comer, tuve sed y me disteis de beber, fui forastero y me hospedasteis, estuve desnudo y me vestisteis, enfermo y me visitasteis, en la cárcel y vinisteis a verme”.

Entonces los justos le contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre y te alimentamos, o con sed y te dimos de beber?; ¿cuándo te vimos forastero y te hospedamos, o desnudo y te vestimos?; ¿cuándo te vimos enfermo o en la cárcel y fuimos a verte?”

Y el rey les dirá:

“En verdad os digo que cada vez que lo hicisteis con uno de éstos, mis hermanos más pequeños, conmigo lo hicisteis”.

Entonces dirá a los de su izquierda: “Apartaos de mí, malditos, id al fuego eterno preparado para el diablo y sus ángeles. Porque tuve hambre y no me disteis de comer, tuve sed y no me disteis de beber, fui forastero y no me hospedasteis, estuve desnudo y no me vestisteis, enfermo y en la cárcel y no me visitasteis.” Entonces también éstos contestarán: “Señor, ¿cuándo te vimos con hambre o con sed, o forastero o desnudo, o enfermo o en la cárcel, y no te asistimos?”

Él les replicará: “En verdad os digo: lo que no hicisteis con uno de estos, los más pequeños, tampoco lo hicisteis conmigo”.

Y estos irán al castigo eterno, y los justos a la vida eterna».

Palabra del Señor / Gloria a Ti Señor Jesús.

 

Homilía, 18 de Febrero

18 de Febrero: Santa María Bernarda Soubirous, religiosa (1844 – 1879)

Nació en Lourdes (Francia), de familia muy pobre.  A sus catorce años de edad no sabía leer ni escribir, pero sí había aprendido a rezar el rosario, el cual recitaba diariamente. Desde el 11 de febrero de 1859 hasta el 16 de julio del mismo año, la Sma. Virgen se le aparece 18 veces a Bernardita. Por medio de ella, nuestra Señora hizo surgir una prodigiosa fuente donde acuden desde ese tiempo peregrinos de todo el mundo. La Virgen, durante la segunda aparición, le dijo: “No te prometo hacerte feliz en este mundo, pero sí en el otro”. Y así fue toda su vida, llena de sufrimiento y humillaciones.

Ingresó en el Instituto de las Hermanas de la Caridad en Nevers; allí fue enfermera y sacristana, hasta que la tuberculosis la obligó a permanecer en la cama por nueve años. Su breve existencia transcurrió en la humilde aceptación del sufrimiento físico como respuesta a la invitación de la Inmaculada de ofrecer la penitencia para reparar almas que viven prisioneras del mal. Murió el 16 de abril de 1879, el Papa Pío XI la canonizó el 8 de diciembre de 1933.