16 de Abril: San Benito José Labre, terciario franciscano (1748 -1783)

Nació en Francia, siendo el primogénito de quince hermanos. Muy joven, marchó a vivir con su tío sacerdote, que le educó piadosamente. Deseoso de servir al Señor, a sus 19 años intentó ingresar en la Cartuja y en la Trapa, sin resultado satisfactorio. De nuevo trató de entrar en la Trapa, donde recibió el hábito religioso en 1769, aunque hubo de retirarse por cuestiones de salud. Dirigiéndose a Paray-le-Monial, cerca de Lyon, fue acogido por Pierre Vianney, el abuelo de san Juan María Vianney. Partiendo de allí, Benito José se convirtió en peregrino mendicante, itinerante de santuario en santuario, entregando lo recaudado a pobres y prisioneros.

Vestía túnica y escapulario sin lujo alguno; lo que nunca le faltaba era el Evangelio, la Imitación de Cristo y un breviario. Posteriormente se hizo miembro de la Tercera Orden Franciscana. A alguien le describió su corazón como De fuego para Dios, de carne para el prójimo, de bronce para conmigo mismo”. Sus peregrinaciones se encaminaban a muchos lugares, entre ellos Roma, Compostela, pero especialmente, a Loreto. Frecuentaba las iglesias donde practicaban las 40 horas de contemplación a Jesús Eucaristía. Cesando su etapa de vagabundo, decide permanecer en Roma, donde se dedica a la oración. Murió a sus 35 años. La noticia se extendió por toda Roma al grito de los niños: Ha muerto el santo”.