15 de Mayo: San Isidro Labrador, laico (1081 – 1172)

Hijo de campesinos muy pobres de Madrid, España. Sobresalía por su temor de Dios, gran amor a la Sagrada Eucaristía, a la Virgen María y a la oración, además de una enorme caridad para con el prójimo. Quedó huérfano con sólo diez años. Se dedicó desde entonces, a labrar la tierra, y se santificó ofreciendo por amor las mismas tareas casi toda su vida, entregándose a ellas con diligencia y deseo ferviente de glorificar a Dios hasta en lo más insignificante. Madrugaba a diario para asistir a la Santa Misa antes de iniciar sus labores; entretanto, los ángeles lo suplían en sus labores. La devoción que profesaba a la Santísima Virgen parecía haberse anticipado a su uso de la razón. El Avemaría era su oración predilecta, y cuando hablaba de la Madre de Dios, revelaba en sus términos lo tierno y encendido de su amor. Se casó con santa María de la Cabeza, con la que tuvo un hijo. Sufrió contrariedades e incluso persecuciones a causa de su fe, pero lo soportó con gran paciencia, centrando su atención en Dios, el servicio a su Iglesia y a los más pobres. Isidro falleció en el año 1172, fue enterrado en el cementerio de la Iglesia de San Andrés en Madrid y allí permaneció hasta su canonización (1622). Construyeron una Iglesia en su honor, que fue la Catedral de esa ciudad hasta 1992, y allí permanece su cuerpo incorrupto. Es el patrono de Madrid.