14 de Abril: Santa Liduvina, virgen y mística (1380 – 1433)

Nació en Schiedam, Holanda, en 1380. A los 15 años sufrió un accidente que cambió su vida. Se cayó patinando sobre el hielo, quebrándose una costilla. La herida se infectó y gangrenó, marcando el inicio de una vida con fuertes dolores, fiebre, y otros padecimientos. Al principio no aceptaba la Voluntad de Dios y renegaba al escuchar reír y jugar a sus amigos, mientras ella estaba inmóvil en cama. El Señor, por su infinito amor, envió a su parroquia a un santo sacerdote que se convirtió en su guía y apoyo, haciéndole entender que Cristo, siendo inocente, se entregó voluntariamente al escarnio, la mofa y muerte en cruz por Amor a los hombres. Desde entonces, uniéndose a Él, Liduvina ofreció sus padecimientos por la salvación de las almas. Amó la Eucaristía y la Pasión del Señor, que fueron su alimento diario. Dios le regaló gracias especiales como el don de milagros, experimentar el purgatorio, hablar con la Santísima Virgen y con su ángel de la guarda pero, a mayor gracia, mayor sufrimiento. Así vivió 38 años, postrada en una cama y visitada por muchos que buscaban santos consejos hasta su muerte el 14 de abril, Pascua de Resurrección del año 1433.