11 de Noviembre: San Martín de Tours (316 -397)

Nació en Hungría en el año 316. Era hijo de un veterano del ejército y a sus 15 años vestía ya el uniforme militar. Un día de cruel invierno se encontró por el camino un pobre hombre tiritando de frío y a medio vestir. Martín, como no llevaba nada para dejarle, sacó la espada y dividió en dos partes su manto, dándole la mitad al pobre. La noche siguiente vio en sueños que Jesucristo se le presentaba vestido con el medio manto que él había regalado al pobre y oyó que le decía: “Martín, hoy me cubriste con tu manto”. Luego de esto abandonó la milicia, dedicando su vida por completo al servicio del Señor empeñándose en ello con total fidelidad. Recibió el santo bautismo, y bajo la tutoría de san Hilario de Poitiers, hizo grandes progresos espirituales. Resaltaba en él la claridad para comprender las Sagradas Escrituras. Llevó vida monástica hasta que ordenado sacerdote, fue consagrado obispo de Tours, ministerio al que se aplicó como pastor celoso del bienestar de su grey, cooperando el Señor con innumerables milagros y prodigios. Fundó monasterios, se preocupó de la formación del clero y de la evangelización de los pobres. Supo anticipadamente, por revelación, el día su muerte, acaecida en el año 397. Llegado el momento, sus discípulos le suplicaban llorando junto a su lecho: “¿Te alejas, padre, de nosotros, y nos dejas huérfanos, solos y desamparados?”. Él rezó así: “Señor, si en algo puedo ser útil todavía, no rehúso ni rechazo cualquier trabajo y ocupación que me quieras mandar”.