11 de Julio: San Benito, abad (480 – 547)

Nació en Nursia (Italia), hacia el año 480. Fue a estudiar a Roma, donde permaneció poco tiempo, al cabo del cual se retiró a la soledad de los montes, apartándose así de la perversión de conducta que reinaba en el entorno romano. Practicó la vida eremítica en la cueva de Subiaco, donde se le reunieron algunos discípulos, fundando así la Orden Benedictina, que más tarde se estableció en Montecasino. Para ésta escribió la famosa “regla de San Benito”, cuya difusión le valió el título de “Patriarca del monaquismo occidental”. Fue un gran faro de luz en medio de los tiempos borrascosos de su época, atestiguando con insignes obras y con su santidad de vida, la perenne juventud de la Iglesia; renovó con sus enseñanzas y ejemplo las costumbres, y defendió con más seguras y santas leyes los claustros.  Su Orden ayudó a civilizar y cristianizar pueblos bárbaros, enseñándoles la virtud, el trabajo y el ejercicio de las artes y las letras, uniéndolos en caridad fraterna con su lema “ora et labora”. San Benito murió en el año 547 y era hermano de santa Escolástica.